Problemas e inevitables
La gente, hoy, cree que digitalizar es diferente de mecanografiar, y mucho más de caligrafiar, que digitalizan los inteligentes, mecanografían los tontos y retrogradas y caligrafían los estúpidos. Bueno, la cosa conlleva su propio aplomo… su propia, y, de firme, su propia y palmaria lógica.
Pero “eso” NO convalida sus respuestas inobjetables sino para el que piensa.
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Cuando se identifica un inevitable —achaque o realidad de cualquier tipo sea— el ánimo, el espíritu se sosiega, hallando (nosotros) la paz interior.
Un inevitable es un insoluble, un problema que NO podemos solucionar y ante el cual solo queda aceptar el conjunto de circunstancias que le vienen adosadas, sin desesperación.
Es curioso, pero ahora que lo pienso ello le va y viene bien a tantos otros aspectos de otros muchos problemas, reales, que tenemos que afrontar en la vida… Sí, a tantos otros problemas, reales, que se nos presentan en la vida… /(¡Je!).
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Somos FIELES a nuestras determinaciones; ahí exponemos lo que tenemos que exponer; pero dispersamos los datos importantes a lo largo del escrito; en otros lugares, pero siempre, tenuemente, relacionados.
Bueno. Es que es bueno que si a alguien interesa se esfuerce por hallar las relaciones. Si no, ¿qué importa?
Bay bay!
12 de dic. de 16.
Fuente: plus.google.com