04 diciembre 2016
Nunca es tarde, ni lo fue nunca … el desencanto rige en las alturas del sentimiento cuando menos te lo mereces. Contra ello nada se puede, crees que solo el tiempo cura las heridas … el tiempo y un animoso modo de ver lo que te queda cuando nada esperas de nadie que no puedas tocar cuando duermes … y cuando sueñas.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com