Los señores del mal han contratado un ejercito de fieles lacayos. Culebras ponzoñosas, cucarachas arrastradas que no dudan en disparar a bocajarro para llevar a limite la intoxicación, la mentira, la manipulación y las pruebas falsas con tal de hundir al objetivo señalado. Nada que no se precie en cualquier guerra convencional. Y para todo eso hace falta dinero. Por eso no hay problema en dar cheques en blanco a quien se una a la orda.
Fuente: imanolgomez.blogspot.com.es