Después de la formación de la Gran logia de Londres era frecuente encontrar letreros en las tabernas ofreciendo iniciación masónica según tarifa. De forma tal que comenzaron a circular masones por doquier con escuálidos conocimientos iniciáticos recorriendo logias.
on la creación de la Gran logia de Londres en 1717 comienza igualmente un proceso evolutivo del ritual, de innovaciones, simplificaciones que generó un cisma masónico que enfrentó por 70 años a dos corrientes, la tradicional denominada de los “Antient”, Atholl Masons o “antiguos” que adherían a una antigua masonería provinciana del Norte de Inglaterra y los reformistas o masones modernos.
Los “Antiguos” practicaron un sistema de enseñanzas mucho más extensa y la otra corriente denominada “moderna” realizó profundas innovaciones en la ciudad de Londres alejándose de la masonería tradicional y original de corte provinciana.
Los “Antiguos” manifestaron una abierta afinidad con la Gran Logia de York que quedó de manifiesto cuando el Gran Secretario de la Gran Logia Antigua, el irlandés Laurence Dermott señaló: “Los antiguos bajo el nombre de Masones libres y Aceptados según las Antiguas Instituciones, y los modernos bajo el nombre de Masones Libres de Inglaterra, a pesar de su similitud de nombres, difieren en exceso en cuanto a hechos, ceremonial, conocimiento, lenguaje masónico e instalación, tanto que siempre han sido y lo siguen siendo, dos distintas sociedades totalmente independientes entre si”.