El ingeniero Macri no debiera seguir depositando su confianza en el gerente general de Energía y Minería de la Nación ingeniero Juan José Aranguren. Este hombre ha dado sobradas muestras de incapacidad en la conducción de la cosa pública.
El más elemental sentido común alcanza para entender que, el llamado sinceramiento tarifario se debe aplicar en forma progresiva y atendiendo el atraso que en nuestro país tienen la mayoría de los salarios y las jubilaciones. El millonario Juan José Aranguren carece de esta comprensión.
Tampoco entiende la incompatibilidad de intereses que existe al momento de tomar medidas que benefician a la petrolera Shell, siendo él mismo accionista de la compañía Anglo-Holandesa. Parece no percibir que la Ley de ética pública impone: “No recibir ningún beneficio personal indebido vinculado a la realización,…de un acto inherente a sus funciones”.
Frente al fallo judicial de la Cámara Federal de la Plata que anuló el aumento en el precio del Gas; basada: 1.- Racionalidad. Los aumentos fueron exorbitantes. Llegando a superar el 1500% en muchos casos. Brutal. 2.- Legalidad. El no cumplimiento de la ley de defensa del consumidor, que obliga a la realización de "audiencias públicas". Y 3.- Costos. Se carece de información al respecto (Hoy resulta un secreto intolerable). Si no se conocen los costos ¿Por qué aumentar? ¿Cuánto aumentar? ¿Cuándo y cómo hacerlo? Podría ocurrir que el monto de los subsidios contenga consideraciones (¿Corrupción?) que el Estado no puede volcar sobre los consumidores. Juan José Aranguren omitió los argumentos de la Justicia. El gerente desafió: "Estamos analizando los alcances y, en cualquier caso,…, daremos todos los pasos procesales necesarios para defender las medidas tarifarias…" A la falta de sensibilidad social y sentido político, le agrego menoscabo por la Justicia.
La confusión del hombre es total. Los objetivos a alcanzar son: “afianzar la justicia y promover el bienestar general”. Nada dice nuestra Constitución Nacional sobre tarifas y otras yerbas que deben subordinarse a los objetivos superiores.
Aranguren no es un mal gerente general, es un pésimo ministro de la Nación. Por razones sociales, políticas, éticas y hasta de respeto institucional, no debería estar un minuto más en un cargo tan importante.
MARIO MAZZITELLI
Secretario General Nacional del Partido Socialista Auténtico (Argentino).