Pelearon como héroes y fueron traídos ocultos como indeseables.
649 dieron su vida por la patria quedando en Malvinas como fiel testimonio de su soberanía.
Tuvieron que pasar 34 años para que la ciudadanía argentina los homenajeara en Tucumán y Buenos Aires reconociendo su sacrificio ante culpabilidad monstruosa y siniestra de todas las clases políticas y de los propios mandos de las fuerzas armadas de la nación.
Constantemente fueron abandonados y olvidados.
Hoy el pueblo les brindo su justo reconocimiento y homenaje.
Cuando desfilaban ante el reconocimiento de la gente a muchos se les caían lágrimas de emoción quizás recordando la intensidad de los momentos vividos en el fragor del combate en un derroche de grandeza y valentía muy pocas vistas en la historia de la patria.
Lo dieron todo sin pedir nada a costo de que la parca los acogiera brutalmente elevando sus almas celestes y blancas al infinito de la gloria.
Hoy fueron ovacionados, recordados pero mañana continuaran con sus mismos problemas de siempre.
Olvidados por los gobiernos de turno sin ocuparse de sus necesidades.
El día que el pueblo argentino tenga un verdadero sentido de pertenencia del que carece brutalmente valorara recordando por siempre y para siempre a nuestros héroes de Malvinas.
El mismo que requiere la clase política en su “totalidad” ante tanto desapego a los hombres y mujeres que dieron su vida por la patria en Malvinas.
La cual no es capaz ni siquiera brindarles un uniforme como veteranos para desfilar.
Lo cual no es raro cuando se observa el estado indefenso de las Fuerzas Armadas en su equipamiento.
El último gran desfile militar ocurrió hace 16 años.
Las fuerzas armadas mostraban orgullosas su material bélico, tropas, tanques, carros de combate, aviones sobrevolando los cielos.
Reemplazados en el desfile de Tucumán por patrulleros y ambulancias y ni un solo avión que sobrevolara los cielos.
Aviones testimonios de la grandeza de los pilotos héroes en Malvinas.
¡Vergonzoso!
Como el olvido al que se somete a nuestros héroes de Malvinas que solo son utilizados cuando al poder político les interesa.
Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©