20 Tonterías que haces y dañan tu cerebro

 
Related

Historia de amor , promesa de casamiento en el lecho de muerte

Bernardo Andrade Tapia
1094 points

Tragedia en Colombia, camión cisterna con gasolina se volcó e incendió: 7 muertos 50 heridos

Bernardo Andrade Tapia
438 points



Most recent

La prisa nos está matando

Enrique TF
8 points

Por qué saber contar una historia es una de las habilidades más valiosas del siglo XXI

Hablemos de eso
10 points

¿Qué hacer cuando sos nuevo en Córdoba? Actividades para conectar con la ciudad y la gente

Hablemos de eso
8 points

El valor del servicio comunitario en los jóvenes

Hablemos de eso
10 points

Cuando la vida sonríe a través de los nietos

Enrique TF
10 points

La importancia del liderazgo en tiempos de cambio

Hablemos de eso
10 points

El futuro del trabajo: Cómo se adaptará la juventud al mercado laboral de los próximos años

Hablemos de eso
14 points

Pausa Platense: Actividades para renovar energías

Familia sana
18 points

¿Está tomando un antibiótico que no necesita? Señales para saberlo y evitar riesgos

Prensa
18 points

Voluntariado y comunidad: cómo la participación fortalece los vínculos sociales

Hablemos de eso
6 points
SHARE
TWEET
Algunas cosas que todos hacemos en nuestro día a día representan un problema a medio y largo plazo para nuestro cerebro. Estas son las 20 tonterías que hacemos y perjudican nuestro cerebro sin que las demos importancia

20 Tonterías que haces y dañan tu cerebro

• 1. Mejor con el pelo suelto:

En invierno el frío aprieta y dormir puede ser toda una aventura dependiendo de dónde vivas. Accesorios como los gorros de los pijamas son un accesorio a priori perfecto para no acabar con el cuello congelado, pero puede que por otra parte, sea un arma de doble filo…

… Y es que cuando se está durmiendo, hay que tener la cabeza destapada y al descubierto puesto que si la cubrimos aumenta levemente la temperatura interna del cerebro, lo justo para elevar la producción de Dióxido de Carbono y perjudicar gravemente al cerebro a la larga. ¿Una alternativa para no pasar frío en la coronilla? Dejarse el pelo largo suena interesante, ¡siempre que se pueda!

• 2. El sueño es muy importante:

La falta de sueño es prácticamente tan grave como evitar el desayuno o no alimentar a nuestro cerebro como es necesario. Durante el sueño, el cuerpo humano segrega diversas hormonas como la mielina que regeneran el cuerpo a través de renovar continuamente las células. Si dormimos poco en el día a día no completamos el ciclo natural del cuerpo y no se regenerará correctamente. ¿El resultado? Más oxidación y peor bienestar.

Siempre se ha dicho que se deben dormir al menos ocho horas diarias. Está claro que cada persona es un mundo y depende de muchas circunstancias que una persona pueda dormir estas horas diarias, y además correctamente.

• 3. El sedentarismo es perjudicial:

Se dice del sedentarismo que es una de las peores lacras de la cultura Occidental, y no van desencaminados. Porque con los horarios laborales de oficina, estando sentado tantísimas horas al día y dejando cualquier tipo de deporte a un lado, estamos diciéndole a nuestro cuerpo que esto se va a acabar.

El ejercicio físico ya sea leve, moderado o intenso, beneficia a nuestro cuerpo y también nuestro cerebro. Participa en la regeneración celular y la oxigenación y además ayuda a que durmamos mejor. El sedentarismo es una lacra que se debe erradicar, y comenzar andando quince o veinte minutos diarios, es ya un gran paso.

• 4. Mejor levantarse antes y desayunar bien:

Y esto asusta, porque al fin y al cabo podemos decir que todos lo hemos hecho alguna vez. Faltar al desayuno o retrasarlo es una causa común en tiempos de estrés y cuando, hablando claro, llegamos al trabajo con la hora pegada al… trasero. Pero cuidado, porque cuando el cuerpo está recién levantado hay unos niveles en sangre que se deben regular, y tomar un buen desayuno es fundamental para ello.

Fue la propia OMS (Org. Mundial de la Salud) quienes advirtieron del riesgo que se corre en la actualidad de faltar a estas comidas primerizas que son vitales para el resto del día y para ayudar a que el cerebro no se deteriore ante la falta de glucosa. No desayunar provoca entre otras causas, desmayos, vómitos y también daños a la larga en el estómago por la segregación continua de ácidos.

• 5. No descansar si estamos enfermos:

Esto no se puede elegir, ¡qué pena! Pero no podemos negar la realidad, ir al trabajo o a la universidad enfermo es hacer un flaco favor a nuestro cerebro. Cuando estamos enfermos, todo el cuerpo y por supuesto el cerebro se centra en expulsar al invasor y dedica casi todo su esfuerzo a ello, de ahí que estando enfermo pueda parecer que en ocasiones se está incluso desvariando.

Si realizamos trabajos intensos o de oficina o dedicamos muchas horas de estudio estando resfriado o con cualquier otro problema de salud que nos afecte directamente, el cerebro tendrá que repartir el trabajo y el sobre esfuerzo ya sabemos que no es bueno.

• 6. Tomar alcohol con exageración:

No vamos a negar que el alcohol es el alma de muchas fiestas y sobre todo, de las fiestas nocturnas. Pero como todo en esta vida, abusar del alcohol crea más problemas aparte de los graves que ya conocemos todos, donde destaca una adicción muy peligrosa y el deterioro muy grave de las neuronas que se produce cuando bebemos alcohol en cantidades notables.

Es curioso que el alcohol dañe sobre todo las células del cerebro más que las de ninguna otra parte del cuerpo. Cuando bebemos y nos ponemos tontitos, es el primer síntoma de que el cerebro está intoxicado y que no está funcionando como debiese. Puede que en ese momento no sea importante, pero a la larga, el cerebro se deteriora más que nunca.

• 7. Consumir azúcar blanco:

El azúcar blanco como tal es lo que todos llamamos azúcar común, y también se denomina sacarosa. Existen diversos tipos de azúcares simples (se denominan así por su composición química y absorción rápida), que en el caso de la sacarosa, el azúcar blanco tradicional, hay que cogerla con pinzas y moderar su consumo.

Tanto el consumo de sacarosa como otros azúcares simples deben estar moderados sobre todo en las comidas más importantes del día, como el desayuno, el almuerzo o la cena. Unos niveles altos evitan que el cuerpo absorba otros nutrientes como las proteínas, y además dan picos de insulina en la sangra que desestabilizan la segregación de hormonas que van directamente al cerebro.

• 8. No salir al campo:

En un día normal podemos respirar hasta más de treinta mil veces, una cifra apabullante que si la combinamos con una mala calidad del aire o una polución ambiental importante, resulta en un cóctel molotov bestial para el cerebro. El cerebro se alimenta del aire que le llega desde los pulmones a través de las células, y si este aire está contaminado o cuenta con altos niveles de dióxido de carbono, el cóctel mortal ya está servido.

Tanto el aumento de dióxido de Carbono como la disminución del oxígeno provocan que el cerebro no funcione correctamente y envíe además este aire contaminado a todo el cuerpo. Evitar este tipo de zonas, siempre que sea posible, te ayudará a vivir más y mejor. Ir al campo a pasar el día es una de las mejores opciones para limpiar nuestros pulmones, pero de no ser posible, en las ciudades hay parques y pequeños espacios naturales que son algo similar a un oasis de oxígeno, perfecto para descansar un poco de la rutina y el sucio ambiente provocado por los motores y las fábricas.

• 9. No hablar con los amigos:

Es curioso que, según diversos estudios, tengamos una región en la parte frontal del cerebro que cuenta con mejor salud y tamaño dependiendo de las conversaciones y relaciones que tengamos. Se entiende que el interactuar con otros seres de nuestra especie favorece el desarrollo y la creatividad de esta región del cerebro, y contribuye a una mejor salud para el mismo.

Por supuesto, quien dice no hablar con amigos dice ligar poco, ¿eh? Porque a falta de tiempo para poder entablar mejores relaciones de amistad, también vale dedicar más tiempo a ligar o a hablar con personas del sexo opuesto.

• 10. Conducir con estrés:

Junto con el sedentarismo, el estrés y estrés laboral es una lacra que ha llegado con los tiempos modernos y también perjudica y mucho a la larga no sólo nuestra salud física, sino también la salud de nuestro cerebro. El estrés junto con discusiones agrias o violentas a la larga altera las arterias que existen en el cerebro y provoca un deterioro y endurecimiento de las mismas. ¿El resultado? Menos capacidad de aprendizaje o de resolver cálculos en el día a día, mayor envejecimiento celular…

Como verás el estrés no es para tomárselo a risa. Lo mejor es intentar evitar estas situaciones y de no poder ser así, intentar controlarlas o buscar medios para tener una actitud más positiva y natural. Algunos remedios para el estrés pasan por la meditación, realizar ejercicio físico, apuntarse al gimnasio, pasear por la playa…

• 11. Comer alimentos chatarra:

Está demostrado que estar a dieta durante un tiempo determinado ayuda incluso a prolongar la vida y favorecer la regeneración celular, pero cuidado porque esto es un arma de doble filo. Estar a dieta o consumir menos calorías de las necesarias supone que el cuerpo debe tirar de reservas y de sí mismo para seguir adelante, y esto a la larga también deteriora el cerebro.

¿A dónde debemos llegar entonces? Comer poco o llevar una dieta pobre en calidad y donde premie la comida basura o los refrescos azucarados, por ejemplo, es una bomba que ayudará a envejecer a pasos agigantados el cerebro. Curiosamente, estar a dieta -con seguridad- durante un período concreto, consigue el efecto contrario. ¿Una operación bikini moderada?

• 12. Haga más ejercicios mentales:

El sedentarismo no se trata únicamente de moverse físicamente. Aunque evidentemente, si hacemos ejercicio físico, nos encontraremos mejor mentalmente, también hay que intentar que nuestro cerebro trabaje un poco más. De esta forma, existen ejercicios que podemos hacer, para mantener nuestra mente alerta. Seguro que te suena que hace años, salió el videojuego de “Brain Training”. Pues básicamente puedes hacer lo mismo.

Se trata de hacer ejercicios como sumas, y otras operaciones matemáticas simples (sobre todo si no te dedicas a ello). También es posible ejercitarse haciendo juegos de lógica o de memorización. Lo que sea para mantener la mente activa. Es verdad que cuando trabajas tanto, no te apetece seguir haciendo ejercicio, pero harás más por ti, que cualquier otro.

• 13. Tener una mala alimentación:

No solo el saltarse comidas, como el desayuno, afecta a nuestro cerebro. La alimentación en general es muy importante, porque necesitamos que nuestros órganos trabajen correctamente, y alimentar a cada uno con productos adecuados. Por eso, hay algunos alimentos que suelen ser muy beneficiosos para nuestras mentes.

Por ejemplo, los arándanos. Todo el mundo sabe de sus propiedades antioxidantes, pero no se refiere solo al cuerpo, sino también a la mente. Aunque no está del todo estudiado, se cree que los alimentos antioxidantes retrasan las enfermedades degenerativas como el alzheimer. Los tomates, o el aceite de oliva pueden resultar de igual forma, beneficiosos.

• 14. Sueño inestable (menos de 8 horas):

Ya hemos hablado de dormir poco, pero también puede afectarnos el dormir suficiente, pero de una forma inestable. Nuestro cerebro necesita ciertos hábitos para descansar, y no solo la duración del descanso. Así, las personas que tienen turnos rotatorios pueden contarnos que después de un par de meses trabajando con ese sistema, ven que sus capacidades mentales no alcanzan todo lo que hasta entonces habían alcanzado.

Por eso, es sano dormir ocho horas, pero intenta que siempre sea en la misma horquilla de sueño, porque de lo contrario, no tendrás un sueño de calidad, y te puede afectar de igual manera a tu cerebro.

•15. Tener una reacción violenta:

Nuestro carácter puede afectar a nuestro cerebro, aunque por supuesto, también ocurre al revés. Algunos lo llaman “sobre reaccionar”, o para que nos entendamos, reaccionar violentamente o de forma exagerada. Seguro que conoces personas así. ¿Por qué es malo para el cerebro? Porque tener una reacción de este tipo, implicándonos demasiado en las cosas, puede hacer que nuestras arterias se nos endurezcan, y afectar al ejercicio mental.

Por tanto, debemos llevar una vida sin demasiados sobresaltos, intentando mantener cierta paz interior, que nos ayude a estar en paz con nosotros mismos, sino también con los demás. Además, así también podemos evitar otro tipo de enfermedades, como las que tienen relación con el corazón.

• 16. Exponerse a la contaminación:

Sí, al parecer, vivir en un ambiente contaminado también daña el cerebro. Es algo que debemos tener en cuenta, sobre todo si tenemos pensado irnos a vivir a ciudades grandes, monstruosas y con un alto nivel de contaminación, como puede ser Pekín. Si venimos de un lugar en el que no hay tanta contaminación, es posible que lo notemos muchísimo, con dolores de cabeza, y dolores respiratorio.

Ten en cuenta que nuestro cerebro es el órgano que más oxígeno consume, y lo necesita en grandes cantidades. Y ciudades como esta, no permiten que nuestro cerebro rinda a plenas condiciones. Por tanto, plantéate si es estrictamente necesario que te mudes a lugares como los que hemos mencionado, y si hay alguna otra alternativa menos contaminante, como por ejemplo, no vivir en el centro de la ciudad, sino algo más a las afueras, donde no haya tanta contaminación.

• 17. Fumar:

Sí, fumar hace daño a todo nuestro cuerpo, básicamente. Empezando por nuestro sistema respiratorio, también afecta al sistema nervioso. De momento, solo estamos hablando de tabaco, aunque más tarde trataremos otras sustancias. Fumar hace que nuestros vasos sanguíneos se constriñan, y afecte a nuestra movilidad, sobre todo de las extremidades y más concretamente las manos.

En cuanto a las afecciones del cerebro, el tabaco reduce el volumen de nuestro cerebro, y esto puede tener cierta relación con el alzheimer. Por supuesto, aún no se ha determinado la relación que existe entre el tabaco y el alzheimer, pero cuanto más evitemos los factores que pueden afectar a esta enfermedad, mucho mejor viviremos.

• 18. No conversar:

Bueno, puede resultar una generalidad, porque hay personas que cotorrean horas y horas, y no parece que sean mucho más despiertas. En realidad, cuando hablamos de que conversar puede ser beneficioso para el cerebro, nos referimos a una charla algo más sustancial, que haga pensar. Así, las conversaciones intelectuales pueden ayudarnos más de lo que pensamos.

Si crees que en tu círculo eso no es posible, puedes apuntarte a algún club de lectura, por ejemplo. Leer te ayudará también a ejercitarte, y luego tendrás una charla completa sobre distintas teorías, que hará que tu cerebro se ponga en forma del todo.

• 19. No estimular el cerebro:

Tener un cerebro no estimulado es igual que tenerlo anestesiado, porque rinde al mínimo de sus capacidades, y hace que nos aletarguemos. También puede causar depresión, ya que hay partes del cerebro que controlan estas emociones.

Es un poco lo mismo que lo anterior. Con estimulaciones, nos referimos a todo lo que tenga que ver con inspirarnos, que nos haga pensar y ejercitar otras partes del cerebro que no solemos forzar. Por ejemplo, ir a museos con algún entendido, que nos explique los cuadros, puede ser bastante motivador, porque podremos llegar a entender mucho más.

Las charlas, las exposiciones y conferencias de temas que pueden interesarnos, también pueden ser un gran estímulo para nuestra mente.

• 20. Muy polémico:

Aquí ponemos punto y final con una de los puntos más controvertidos, porque nadie se aclara sobre si la marihuana realmente daña el cerebro, o no. Pero seamos serios y pongámonos en situación, porque si bien es cierto que el THC (principal componente del Cannabis) no daña directamente al cerebro, sí causa problemas como por ejemplo, la famosa amnesia retrógrada. Esta amnesia se difiere de la que todos conocemos por ser la que evita que podamos crear recuerdos nuevos y lo que veamos en un momento, no seamos capaz de recordarlo segundos después. ¿Nunca te ha pasado algo así como que lo tenías en la punta de la lengua y se te ha ido? Pero multiplicado por… muchas veces.

Además de la marihuana, los porrillos se mezclan con tabaco y éste último sí que es un tóxico de los peores para nuestro cuerpo y el cerebro. Si buscamos vivir más y tener un cerebro lo más sano posible y longevo, los porros es uno de los principales elementos que se deben evitar.

Publicado en:

http://www.ocio.net/tu-salud/12-tonterias-haces-danan-cerebro/


* * *
(2)

Hábitos cotidianos que dañan el cerebro

Por Nuria Llavina, Muy Intersante, 2l de abril de 2014 a las 20:19

Un cerebro saludable es fundamental para una vida sana. No obstante, frecuencia se ponen en práctica distintos hábitos que resultan perjudiciales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Recientemente la prestigiosa entidad ha listado todo aquello que se debe evitar para mantener el cerebro en buen estado, en base a un estudio realizado por neurocientíficos de la Universitat Pompeu Fabra. Algunos parecen obvios pero vale la pena recordarlos por escrito.

Otros no son tan evidentes:

• 1. No desayunar.

Las personas que no desayunan no poseen un nivel óptimo en azúcar y proteínas. Estos nutrientes son necesarios v sobre todo en las primeras horas del día, ya que evitan la degeneración del cerebro. De hecho, son varias las investigaciones que han constatado que la omisión del desayuno provoca un estado fisiológico que afecta negativamente a la función cognitiva y al aprendizaje, ya que el cerebro es sensible, a corto plazo, a la omisión de la disponibilidad de nutrientes.

• 2. Cubrirse la cabeza para dormir.

Cuando se duerme con la cabeza tapada aumenta la concentración del dióxido de carbono en el cerebro y ocasiona efectos dañinos en éste. Otros datos: según un estudio publicado en 2008 en la revista Pediatrics, hasta un 25% de los bebés que mueren por el síndrome de muerte infantil súbita suelen aparecer con sus cabezas cubiertas con la ropa de cama. Esto respaldaría las recomendaciones de evitar cubrirles las cabezas a los bebés para reducir el riesgo.

• 3. Alto consumo en azúcares.

El exceso de azúcar interrumpe la absorción de proteínas y, si el cuerpo no consume correctamente los nutrientes, el desarrollo del cerebro se ve interferido.

• 4. Falta de actividad física.

Sugieren que el ejercicio físico puede cambiar la estructura y el funcionamiento del cerebro, así como lo mantiene saludable. Es bien sabido que sí, que la práctica habitual de ejercicio aporta beneficios inmensurables en nuestra salud mental.

• 5. Dormir poco.

El sueño aumenta la reproducción de las células que participan en la formación de la mielina, el material aislante en las proyecciones de las células nerviosas en el cerebro y la médula espinal. Un estudio británico llevado a cabo por investigadores del departamento de Epidemiología y Salud Pública del University College London, realizado sobre 5.431 personas, aseguraba que dormir menos de 7 h se asocia con una merma de las funciones cerebrales y cognitivas. Dormir lo suficiente es, en resumen, clave para las normales funciones cerebrales, es reparador, y ayuda a una mejor concentración y a procesar mejor y de forma más rápida nuevas informaciones.

• 6. Forzar al cerebro durante una enfermedad.

Trabajar o estudiar mucho cuando uno está enfermo es muy dañino, ya que puede provocar una disminución en la eficacia del cerebro a largo plazo. Por lo tanto, se recomienda descansar cuando uno está enfermo.

• 7. Fumar.


Ya se sabe que fumar es un hábito que daña la salud en general. Sin embargo, la exposición al cigarro en lugares cerrados durante más de 1 h tiene efectos en la vascularización del sistema nervioso central.

• 8. Comer demasiado.

La investigación publicada afirma que tras permanecer un tiempo a dieta se activan genes ligados a la longevidad y al buen funcionamiento del cerebro. Otro estudio, publicado en la revista Cell en 2008, indicaba también en este sentido que comer de más “enloquece” al cerebro y genera un daño que podría causar diabetes, enfermedad cardíaca y otras dolencias. En concreto, aseguraban, consumir mucha comida parece activar senderos del sistema inmunitario habitualmente dormidos en el cerebro, lo que hace que las células inmunitarias ataquen y destruyan a invasores que no están allí.

• 9. Vivir en soledad.

La corteza prefrontal, situada sobre los ojos, es más grande cuanto aumenta el número de amigos con los que contamos. Es bien sabido que la soledad aumenta las probabilidades de mortalidad en muchas personas, sobre todo de la tercera edad.

• 10. Vivir en un entorno contaminado.

Poco hay que hacer con este mal llamado hábito, porque para muchos no hay más remedio que vivir en una ciudad, por comodidad, por trabajo, o simplemente porque se ha nacido ahí. Sea como sea, siendo conocedores de que el cerebro es el órgano que más oxígeno consume, permanecer en un lugar contaminado disminuye el suministro de oxígeno al cerebro, lo que provoca una insuficiencia del mismo.

• 11. Tener reacciones violentas y padecer mucho estrés.

La reacciones sorpresivas o de estrés provocan endurecimiento de las arterias cerebrales, lo que con el tiempo disminuye nuestra capacidad mental.

Fuente: Periodista Digital, Muy Interesante
Publicado en: http://www.omicrono.com/2014/04/habitos-cotidianos-que-danan-el-cerebro/


Fuente: www.ocio.net
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content