MADRE..., ese ángel especial que nos acompaña siempre, nunca nos abandona, en las horas más difíciles está a nuestro lado, dándonos ánimo y cariño; su amor es infinito e inquebrantable. Con sus sabios consejos y abnegación nos guía por senda segura; nos enseña miles de cosas buenas, valores, actitudes, aspiraciones y cualidades; está en todo, en las alegrías, los triunfos y las derrotas, en las horas más difíciles, sanando nuestras angustias y dolores. Sus sacrificios y llanto, serán recompensados con creces, con el amor sincero y cariñoso de todo(as) sus hijo(as).
HAY MADRES, que están a nuestro lado: la ESPOSA, HIJAS, HERMANAS, TÍAS, SOBRINAS, PRIMAS, AHIJADAS, COMADRES, AMIGAS…, a todas que Dios las bendiga y las llene de éxitos, y mucho amor de quienes las admiramos y queremos mucho.
Un abrazo de cariño y que tengan un FELIZ DÍA DE LA MADRE.
* * *
(2)
El retrato de una madre
Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados;
una mujer que, siendo joven tiene la reflexión de una anciana, y en la vejez, trabaja con el vigor de la juventud;
una mujer que si es ignorante descubre los secretos de la vida con más acierto que un sabio, y si es instruida se acomoda a la simplicidad de los niños;
una mujer que siendo rica, daría con gusto su tesoro para no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud;
una mujer que siendo débil se reviste a veces con la bravura del león;
una mujer que mientras vive no la sabemos estimar porque a su lado todos los dolores se olvidan,
pero que después de muerta, daríamos todo lo que somos y todo lo que tenemos por mirarla de nuevo un instante,
por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus latidos.
De esa mujer no me exija el nombre si no quieres que empape de lágrimas vuestro álbum, porque yo la vi pasar en mi camino.
Cuando crezcan vuestros hijos, léanles esta página, y ellos, cubriendo de besos vuestra frente, os dirán,
que un humilde viajero, en pago del suntuoso hospedaje recibido, ha dejado aquí para vosotros y para ellos, un boceto del Retrato de su madre.
Monseñor Ramón A. Jara,
obispo chileno.
* * *
(2)
A las madres del mundo
Por Bernardo Andrade Tapia
Las madres me inspiran y admiro
su dedicación, amor y sacrificio.
Mi dicha es que mi Madre me acompaña
en esta tierra de grandes circunstancias.
Madre, te proclaman mil generaciones,
como excelsa virtud de sabiduría y amor
Madre, que orientas nuestro destino,
eres lo más sublime de la Creación.
Luz, que resplandeces, visión divina,
rocío que refrescas las vicitudes de la vida,
sol y ocaso, esperanza y consuelo,
amor ilimitado, sublime oración perpetua.
Eres arrullo al nacer,
guía y calor en nuestra niñez y juventud,
ternura, heroísmo, júbilo, alegría,
de los aciagos días de la existencia.
Bendice Dios a nuestras madres,
prodígales salud, vida y felicidad
ya que eres el camino y la dicha
que el cielo nos brindó para gloria nuestra...
8 de mayo de 2010
Publicado en:
https://web.facebook.com/bernardoandradet/notes
Fuente: web.facebook.com