.................................................. Imagen: David Heath-fotografía BN
15 abril 2016
Seré breve, (hoy ya he escrito demasiado), pero no puedo dejar de contar un cuento que, siempre, me contaba mi Madre sobre el asunto de la confianza que viene muy bien trasladarlo a los tiempos actuales, más que nunca …
Un senador romano, gran educador y mejor padre, intentaba inculcar a sus hijos la mejor educación con ejemplos muy prácticos, tanto, que, a veces, parecían crueles. Un buen día, a sus dos hijos de 7 y 5 años, subió al menor encima de una gran mesa y cuando el niño empezó a quererse bajar, el padre le extendió los brazos y le dijo: Tírate, hijo, que yo te cojo. El niño se lanzó a los brazos del padre pero éste se apartó y el niño se dio un gran tortazo contra el suelo. El hijo mayor le dijo al padre; Papá ¿Por qué has hecho eso?. El padre, poniéndose muy ceremonioso, voz profunda y gesto solemne, le contestó; Para que aprendáis, hijos, que no debéis fiaros de nadie, ni siquiera de vuestro padre.
Fuente: etarrago.tumblr.com