06 abril 2016
Nadie se explicaba esta madrugada como un juez ordena a una madre entregar una niña a su violador mientras esos cafres del poder político discuten como repartirse los cargos, vicepresidencias y ministerios en lugar de legislar para corregir dicho desmán.
Otros se preguntan el porqué se engaña al público a la hora de determinar el ganador del Gran Hermano Vip haciéndoles creer que votan cuando no hay control alguno sobre los votos y su procedencia ... aclararé que algunos ni siquiera saben que es eso de GHV, pero según parece media País lo sigue en TV aunque lo niegue en público ... como hizo Judas el avergonzado con su traición.
Pero los más se preguntan que ha sido de aquel sueño de una serena, tranquila y merecida jubilación, viajando por todo el mundo disfrutando de un mundo desconocido sin problemas, sin horario y sin apreturas económicas ... "Lo que nos costó ahorrar todo ese dinerito para que ahora no podamos disfrutarlo, Enrique". El miedo a la falta de prosperidad y de economía solvente de hijos y nietos se lo impide ... ellos atendieron a sus padres y hasta a sus abuelos y ahora les toca hacerlo con sus hijos y con los hijos de sus hijos. Lo hacen calladamente, sin hacer ruido, negando ante cualquiera que lo pregunte que a ninguno de los suyos les vaya mal y mirando al cielo con ira, cuando nadie les ve, con la creencia de que es una generación castigada de forma cruel y poco agradecida e intentando encontrar una respuesta al "¿Por qué a mi? ... En el ambiente de hoy y su vocero madrugador, me quedo con la última frase oída a uno de esos ocultos e ignorados héroes: "Dejaré hasta mi última gota de sangre para que a ninguno de ellos les falte de nada, Enrique".
En el callejero ordinario hay nombres ilustres de sabios, pintores, cientificos, políticos y hasta de militares ... pero yo encuentro a faltar el de ellos ... El de los héroes que nacieron en los años treinta, cuarenta y cincuenta ... nadie les ha dicho gracias ... Chapeau por ellos.
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es