Salí a pasear y busqué a mi amigo, a Cohonesto*, solo quería preguntarle si es bueno mantenerse fiel a las ideas, a los ideales, aunque eso te cueste la pérdida de alguna amistad, por muy venerable y antigua que esa sea. Y Cohonesto me contestó lo que yo quería saber. Gracias, amigo, esta noche pensaré en ti.