Antes (la langosta) la despreciaban los pobres, era conocida como la “cucaracha del océano”, pero ahora es inalcanzable para muchos. ¿Cómo se convirtió en comida de ricos?
Artículo y foto publicado en: larepublica.pe
Las langostas son tan ricas como costosas. Es uno de esos aperitivos más caros que pueden estar incluidos en la cena de una familia acomodada. Han pasado a ser un elemento importante para la gastronomía de muchos países, pero no siempre fue así.
De hecho, hubo un tiempo en que las langostas eran más visto con indiferencia y cierta repugnancia. No por para aún eran conocidas como las “cucarachas del océano”. ¿Qué cambió para que hoy sean la comida de los ricos?
De acuerdo con un artículo de BBC, los primeros colonos europeos que llegaron Norteamérica notaron una gran abundancia de langostas en las costas atlánticas de Canadá y Nueva Inglaterra. Su presencia era tal que alcanzaban la altura de las rodillas al desembarcar, por ejemplo, en las playas de Massachusetts.
Su abundancia era un estorbo para los pescadores al momento de atrapar a los peces. Pero de alguna forma debía usarse estos ‘desagradables’ maricos. Los nativos americanos las usaban para fertilizar los campos y los pescadores como señuelo.
Con la llegada de los europeos se convirtieron en comida para cerdos, vacas y gatos. Los pobres usaban las langostas para dárselos a los niños; las autoridades, a los presos; y los ricos, a sus sirvientes.
¿Cómo llegó de los platos de los pobres, de las tinas de los cerdos a las vajillas de los adinerados y a las mesas de los restaurantes más finos? Según la publicación del medio londinense, la suerte de las langostas cambió a finales del siglo XIX.
Los primeros registros de las langostas en un nivel de mayor importancia dentro de la gastronomía datan de cuando se introdujo la primera fábrica de enlatados en Estados Unidos, en 1841.
El ferrocarril jugó un papel importante, sobre todo para los pasajeros que llegaban a Norteamérica para hacer turismo. Los encargados de los ferrocarriles descubrieron que si presentaban a la langosta como una exquisitez, a los visitantes les parecía deliciosa pues resultaba exótica.
A los enlatados se sumaron los platillos en los restaurantes, luego de que sus dueños notaran el éxito que estaban teniendo entre los turistas.
La llegada de la refrigeración permitió que estos crustáceos llegaran a Europa, donde se vendían por diez veces el precio original. Su fama en el resto del mundo fue solo cuestión de tiempo.
Publicado en:
http://larepublica.pe/ocio/748267-langostas-de-comida-para-cerdos-los-finos-platillos-de-los-ricos
Fuente: larepublica.pe