Muchos especialistas han estudiado los distintos efectos que provocan los colores en la psiquis humana. Los resultados de estos estudios han servido de muchísima ayuda para distintos sectores de la sociedad, ya sea la medicina, la psicología o la industria del diseño.
Obviamente, los especialistas de marketing y comunicación también han utilizado los efectos de los colores a favor de sus empresas y negocios, pues esto influye en la predisposición favorable de los productos ante un producto y/o servicio.
Pero… ¿cuáles son estos efectos? ¿Qué colores los causan? ¿Para qué serviría esto? Las respuestas a estas y otras interrogantes quedarán plasmadas en este artículo, así que si te interesa conocer más sobre el tema, continúa leyendo en nuestro portal.
LOS COLORES PRIMARIOS
Los colores primarios son el amarillo, el azul y el rojo; y se llaman así porque a partir de estos se pueden formar el resto de los colores.
Amarillo: es un color considerado alegre, aunque, paradójicamente hace llorar a los bebés. Otro de los efectos de este color cálido es el cansancio visual.
Azul: a menudo es considerado como el “color masculino” y produce sensaciones de tranquilidad y productividad, de ahí que se recomiende su uso en las oficinas. Asimismo, representa la confianza y la seguridad.
Rojo: es un color muy llamativo que provoca emociones fuertes e incide en el aumento del apetito. Además, de sobra se conoce sus asociaciones con el amor, la pasión y la intensidad. Un dato curioso es que se dice que puede perturbar la concentración debido a su asociación con el peligro.
LOS COLORES SECUNDARIOS Y TERCIARIOS
Esta denominación agrupa a todos aquellos colores que pueden formarse luego de la mezcla de los primarios.
Blanco: este color, o, estrictamente hablando, el conjunto de todos los colores, es símbolo de pureza e inocencia. También se asocia al vacío, quizás por esto es recomendable para los espacios pequeños, pues les brinda amplitud.
Café: este color es asociado con la tierra y evoca a la confianza y el sentido práctico, aunque también puede llegar a aburrir y a ser relacionado con la suciedad.
Morado: es símbolo de bienestar, éxito, lealtad y sabiduría, razón por la que los monarcas y líderes del mundo lo usan en sus atuendos.
Naranja: provoca entusiasmo y emoción, a la vez que se asocia a la calidez y la precaución. Es muy utilizado para captar la atención y para alegrar.
Rosa: suele asociarse con el amor y la tranquilidad y es el “color femenino” por excelencia. En sus variantes más oscuras puede simbolizar emoción, juventud, diversión y energía.
Verde: es símbolo de naturaleza y tranquilidad. Además es asociado con la salud y el dinero. Sus tonos más oscuros se asocian con la abundancia, mientras que sus variantes más claras evocan la calma. Estudios sugieren que los que trabajan en un ambiente de este color sufren menos dolores de estómago. Curioso, ¿verdad?
LOS COLORES EN LA CASA Y LA OFICINA
Cocina: en este espacio el amarillo es el color ideal, pues le otorga brillo, luz y energía al lugar, a la vez que incrementa el metabolismo.
Comedor: para esta zona es recomendable el uso del color rojo, por su efecto en el aumento del apetito.
Sala de estar: aquí las distintas tonalidades del morado son ideales, pues sirven para tranquilizarse y propician la relajación.
Habitación: para este espacio tan íntimo, el verde se erige como color ideal, pues además de brindar tranquilidad, aporta vibraciones saludables que serán muy útiles a la hora de conciliar el sueño.
Oficina: aquí el azul es el rey, pues es símbolo de concentración, productividad y relajación.
LOS COLORES Y LAS TIENDAS
En estos establecimientos, hay que tener en cuenta aspectos como que el azul es asociado con el agua, el verde con las plantas y la naturaleza, y el rojo con el fuego.
Si se busca crear un ambiente en el que los clientes sientan tranquilidad y relajación, se debe apostar por los colores cálidos como el naranja y el café, ya que son “invitadores”; y los colores verde y azul, por su efecto relajante.
Para llamar la atención, son imprescindibles el rojo y el amarillo, debido a que es este último el primero de los colores que la retina percibe. Eso sí, hay que usarlos con moderación, pues su presencia en más del 20% de la superficie total puede llegar a irritar o molestar a los clientes.
Sobresaturar de color el producto ofertado puede traer consigo el efecto contrario, usa los efectos de los colores a tu favor, pero con medida. El producto es el verdadero protagonista, lo demás deben ser complementos que lo hagan destacar, no desaparecer.
Fuente: www.ideadecora.com