Le dijo a su esposa que el perro tendría que irse al nacer la bebé, pero luego ocurrió esto

 
Related

Adolescente ganó concurso para vivir un mes con una actriz porno, pero su mamá no lo deja

Webeando
2192 points

Si puedes resolver este desafío comenta "logrado"

Webeando
3084 points



Most recent

El océano arde y la humanidad mira hacia otro lado

Enrique TF
14 points

¿Todavía creemos que esto es un juego?

Enrique TF
6 points

Cuando el poder decide quién puede informar (Trump/USA)

Enrique TF
8 points

Estrategias para promover el trabajo en conjunto

Hablemos de eso
14 points

La campaña en Bogotá que cambia juguetes para niños afectados por el sismo por diversión gratuita

Estilo de Vida
10 points

La carrera hacia el abismo

Enrique TF
8 points

Guía práctica con consejos clave para novatos que buscan su primer empleo

Hablemos de eso
6 points

El impacto psicológico del voluntariado: Más allá del lugar de trabajo.

Hablemos de eso
14 points

¿El inhalador no le hace efecto? El error común que impide que el remedio llegue a los pulmones

Salud
14 points

'Diseño de sonrisa' en redes: las señales de alerta que indican que su dentadura está en riesgo

Salud
6 points
SHARE
TWEET
La historia empieza con Zack, un perro mitad pitbull, mitad labrador quien odiaba al esposo de su dueña. Cuando nació la hija de la pareja, el hombre (quien tenía otro perro llamado Sam) le advirtió a su esposa que Zack tendría que irse si llegaba a demostrar un mínimo rastro de odio hacia su hija. Pero el día que nació la pequeña, todo resultó de una forma inesperada. La familia salió del hospital con los dos perros; ambos olfateaban a la bebé, movían la cola y Zack especialmente, no paraba de lamerla. No hubo rastros de agresión.

Le dijo a su esposa que el perro tendría que irse al nacer la bebé, pero luego ocurrió esto

Zack adoraba a la niña. Desde el primer día, la acompañó en su cama mientras ella dormía. Sus padres aseguran que él siempre sabía cuando era la hora de dormir y la esperaba en las escaleras para ir al cuarto a acostarse con ella.

Lamentablemente, un día Zack se envenenó con algún resto de basura del vecindario.

Fue un momento muy duro para ellos, especialmente porque tuvieron que ver cómo la pequeña se despedía de su mejor amigo guardián. La noche en que Zack murió, la niña se dirigió a la escalera para ir hacia su cuarto como lo hacía todas las noches. La diferencia: que esta vez no estaba Zack. Los padres entendieron que esa era la primera vez en cinco años, que su hija dormía sin él.

Angustiados, los padres esperaron la reacción de la niña para consolarla, pero antes, alguien se adelantó.

Sam, el otro perro quien también quería a su hija pero no de la misma forma que Zack, se levantó, acercó su cabeza a la mano de la pequeña y se puso en la escalera junto a ella. Subieron juntos al cuarto y desde entonces, hasta que Sam murió (6 años después), durmieron juntos todas las noches. Tal como lo hacía con Zack.

Fuente: www.upsocl.com
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content