28 julio 2015
Sales a la calle y sin darte cuenta actúas como si fuera un día normal y no, no es el caso, hoy es como si fuera domingo. Antonio te mira y te hace cara de pregunta: ¿Qué conyo haces aquí hoy, Enrique? – No sabes que decir, lo de ponerte los calcetines ya no es, al parecer, el principal problema – No, Antonio, es que pasaba por aquí y me he ido a ver a Cohonesto. Sigues, aparcas frente a la tienda de La Primitiva y no te acuerdas de que hoy no hay que hacerla. Vas a la cafetulia y solo quedan, hoy, allí, los espaldas mojadas, jubilados sin hogar y los que tienen la familia en Londres o en el olvido, que es ese lugar donde viven algunos a los que, nunca, nadie sabrá por qué los mandaron allí. Hasta la Loli te pregunta; ¿Y eso, Enrique? – Nada, Loli, he venido por las verduras y me he pensado que era un día normal. Hoy es domingo y yo tengo mucho que hacer, si, en un rato se me inunda la vida de enanos y yo, sin poder evitarlo, me acuerdo de los que viven en ese lugar, si, en el Olvido, y porque todos, me refiero a todos, hagamos un análisis de nuestra agenda, para saber a quien tenemos allí, sin que hayamos sido capaces de saberlo.
Fuente: etarrago.tumblr.com