Los relojes inteligentes dejaron de ser un accesorio de moda para convertirse en herramientas de prevención médica diaria. Según la firma Mordor Intelligence, estos dispositivos representan más del 60 % del mercado de wearables y su uso para el monitoreo de la salud crece a un ritmo del 16,8 % anual a nivel mundial.
El cuerpo emite alertas constantes de cansancio y estrés que muchas veces se ignoran hasta derivar en agotamiento físico. Registrar la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno a lo largo del día ayuda a identificar cuándo dar el máximo rendimiento o cuándo hacer una pausa para recuperar energía.
"El monitoreo continuo de salud no debe ser una consulta reactiva ni un proceso manual, sino una capa de inteligencia silenciosa que advierta variaciones biomecánicas antes de que se conviertan en un problema", señala Jorge Forero, director de Marketing, Comunicaciones y Relaciones Públicas de HONOR Colombia.
Sensores invisibles que leen tu estrés
Mediante plataformas de sensores como HONOR IntelliSense, los relojes actuales analizan en segundo plano la variabilidad del ritmo cardíaco, el oxígeno en sangre (SpO2) y las tendencias de la presión arterial, ofreciendo una referencia útil sobre el estado general del usuario.
Además, los nuevos modelos resuelven las dudas sobre la precisión del conteo de pasos o calorías al integrar acelerómetros triaxiales y algoritmos de inteligencia artificial. Esto permite identificar el patrón exacto del brazo al caminar y descartar movimientos cotidianos.
En dispositivos como el HONOR Watch 6, este procesamiento evoluciona con métricas de altimetría 3D para calcular el impacto real del desnivel en deportes como el senderismo.
"Al combinar acelerometría triaxial con algoritmos tridimensionales de posicionamiento, logramos que la medición del movimiento pase de ser una cifra aproximada a un insumo técnico de alta fidelidad para el entrenamiento", afirma Forero.
Finalmente, esta tecnología integra baterías de alta densidad que permiten semanas de seguimiento continuo las 24 horas, garantizando que el monitoreo no se interrumpa ni durante la actividad física ni durante el descanso nocturno.
Fuente: www.honor.com