Barbados. En un giro estratégico para la geopolítica de los movimientos populares, Raymundo Rivera Lopeztiana, presidente de Democracia Plena, recibió formalmente la Presidencia Pro Tempore del bloque internacional progresista de manos de la Primera Ministra de Barbados, Mia Amor Mottley. El traspaso ocurre en un momento de alta tensión diplomática y discursiva frente a las antiguas potencias coloniales.
Un golpe directo al neocolonialismo económico
El anuncio se da tras el firme respaldo del dirigente mexicano a la reciente alocución de Mottley, quien increpó a Gran Bretaña bajo la premisa de que "hablar de esclavitud es hablar de reparación, no de caridad". Rivera Lopeztiana secundó esta postura de manera tajante, señalando que los pueblos soberanos no tienen deudas de gratitud con los imperios que históricamente lucraron con la explotación humana.
En su comunicación, el líder de Democracia Plena traslada este debate al terreno de la economía contemporánea. El mensaje va dirigido de forma contundente hacia los sectores empresariales y las cúpulas corporativas que han acumulado riqueza a costa de los derechos de la clase trabajadora.
》 "Nunca más esclavitud con fines de lucro económico. Quienes producimos somos los que decidimos", reafirmó la dirigencia, evocando los compromisos éticos asumidos desde la Cumbre África-Ciudad de México hace tres años.《
Consolidación internacional y agenda soberana
Con la asunción a la Presidencia Pro Tempore, el partido busca consolidar una agenda de emancipación que rompa con las simulaciones políticas y los intereses extranjeros. El bloque buscará articular mecanismos de defensa de la soberanía laboral, la justicia social y la participación popular real frente a los abusos del capital transnacional.
La transferencia del mando internacional posiciona a democracia plena como un referente clave en la discusión global sobre las reparaciones históricas y la soberanía de los pueblos del sur global.