Cuando la vida te pide opinión a la sombra de una tenue luz de sala de hospital

 
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Entre preguntas imposibles e inesperadas, seguimos vivos y conversando

 Cuando la vida te pide opinión a la sombra de una tenue luz de sala de hospital

Imagen obtenida con la ayuda de la IA de Microsoft

24 marzo 2026

- A veces la vida nos sorprende con preguntas que llegan en el momento y lugar menos oportuno. Tres noches atrás, sin buscarlo, alguien quiso saber qué es —y qué no es— razonable. Y ahí estábamos, en un lugar que pedía calma y no filosofía, intentando poner orden en un concepto que siempre se nos escapa entre los dedos. Porque lo razonable, cuando se mira de cerca, suele tener más que ver con la vida vivida que con los libros leídos.

- Al final, entre sonrisas y silencios, llegamos a un acuerdo inesperado: ninguno de los dos tenía ni idea. Y qué liberador fue reconocerlo. No saber también es una forma de sabiduría, una puerta abierta a la curiosidad, un recordatorio de que no estamos obligados a tener respuestas para todo. A veces basta con acompañar la pregunta, dejarla reposar, permitir que nos mire sin exigirle nada.

- Quizá lo verdaderamente razonable sea eso: aceptar que no lo sabemos todo y que, aun así, seguimos adelante. Con dudas, sí, pero también con ganas. Con preguntas, claro, pero también con la certeza de que cada conversación, incluso las improvisadas, nos acerca un poco más a entendernos. Y en ese camino, siempre hay un motivo para el optimismo: seguimos aprendiendo, seguimos conversando, seguimos vivos y a mí me dieron el alta a la mañana siguiente.

Fuente: elcaminoseestrecha.blogspot.com
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