El lugar donde ella todavía existe

 
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La historia de un hombre que perdió más que a una mujer: perdió su vida entera, y aún la busca en el aire

 El lugar donde ella todavía existe

Imagen de la IA de Bong

15 marzo 2026

- Sentado frente al mar en el banco que puedo estar sin que nadie pueda robarme el espacio. Cerré lo ojos:

- Lo vi sentado en el banco de siempre, aunque hoy parecía distinto. No era la postura, ni el cigarro que sostenía entre los dedos; era la forma en que miraba el aire, como si buscara algo que ya no estaba allí.

Me acerqué despacio, sin querer romperle el silencio.

- ¿Está bien? —le pregunté.

- Tardó en responder. Cuando por fin habló, su voz era un hilo que venía de muy lejos.

- No, hijo, no estoy bien. Solo estoy recordando lo que fui… y lo que perdí. Aquí me sentaba con ella. Aquí le contaba mis torpezas, mis miedos, mis tonterías. Ella me escuchaba como si todo tuviera arreglo.

- ¿Era su mujer?

- Negó con la cabeza, muy despacio.

- No, hijo. No era mi mujer. Era mucho más. Era mi vida entera. Yo creía que lo sabía, pero nunca se lo dije como debía. Y cuando la niña enfermó… cuando la leucemia nos robó hasta el aire… ella se apagó por dentro. Yo no supe sostenerla. Se marchó pensando que nadie la quería. Y yo… yo me quedé sin voz para detenerla.

- No supe qué decirle. Solo asentí, como si ese gesto pudiera acompañarlo un poco.

- Lo dejé allí, mirando un punto que solo él veía, moviendo la cabeza con ese vaivén que tienen los que hablan con sus recuerdos. Seguí mi camino sin saber si lo que me había contado era real o si era, como tantas veces, un aviso de mi propia imaginación.

- Pero da igual. Mi madre siempre decía que lo que uno imagina también es verdad, si lo siente de verdad. Y yo siempre le creí.

Fuente: blogger4deenrique.blogspot.com
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