Posicionamiento del Partido Democracia Plena ante la convocatoria a la denominada “Marcha del Pueblo” del 6 de diciembre
Desde Democracia Plena, expresamos una postura clara frente a la reciente convocatoria a la marcha del 6 de diciembre promovida por sectores afines al oficialismo.
En primer lugar, reiteramos que la movilización social es un derecho, pero advertimos que la utilización recurrente del aparato simbólico, institucional y gubernamental para promover actos de respaldo político-partidista constituye un retroceso democrático que debe ser señalado con toda responsabilidad.
Nuestra preocupación central radica en tres puntos:
1. El uso político de la narrativa del “pueblo”
Se presenta esta marcha como una defensa amorosa de un legado político, cuando en realidad se trata de una estrategia para sostener un proyecto de poder, no para fortalecer la democracia.
El pueblo no es propiedad de ningún grupo ni de ninguna administración.
2. La presión simbólica sobre la ciudadanía
Convocar a una marcha mediante figuras públicas con alta visibilidad institucional transmite un mensaje equivocado:
confundir Estado con Gobierno y Gobierno con movimiento político, algo incompatible con una democracia plena, ética y participativa.
3. La urgencia de contrarrestar la manipulación emocional
Apelar al amor como herramienta de propaganda sustituye la deliberación crítica por la obediencia emocional.
Desde Democracia Plena defendemos la idea inversa: la ciudadanía debe amar la democracia, no a los gobiernos.
Nuestra postura: movilización sí, subordinación no
El jefe del partido, Raymundo Rivera Lopeztiana, subrayó que:
“La verdadera defensa de México no se hace marchando detrás de un Gobierno, sino garantizando que todas las voces sean escuchadas, incluso las que el poder prefiere silenciar”.
Democracia Plena no se suma a movilizaciones que busquen legitimar un proyecto político mediante el uso del aparato estatal, ni a marchas que reducen el debate democrático a consignas emocionales.
Llamado a la ciudadanía
Convocamos a los jóvenes, trabajadores, mujeres, sectores populares y ciudadanía consciente a:
Ejercer su pensamiento crítico,
No dejarse utilizar como masa movilizable,
Defender la vida democrática por encima de cualquier proyecto personal o partidista.
México necesita instituciones fuertes, participación informada y un sistema político que no confunda adhesión emocional con democracia.
Democracia Plena seguirá impulsando una vida pública donde el poder rinda cuentas, no donde el pueblo sea utilizado como escenografía.