06 noviembre 2025
La tocaba y mis manos la traspasaban, tocaba la ropa y se hundían mis manos en ella sin notarla. Quise darle un beso y mis labios se perdían en un mundo inmaterial e infinito. ¿Me había vuelto invisible? … Un feliz veneno me llevó al final de la fría escena, solo era un sueño, amargo sueño, dulce veneno … - “¿Estás bien, Enrique?” - No sé, quizás tenga sueño, solo un sueño.
Fuente: etarrago.tumblr.com