18 septiembre 2025
Gracias, vida, por este instante suspendido entre la brisa y el sol naciente.
Por permitirme ser testigo del milagro cotidiano de un nuevo amanecer.
Frente al mar, me disuelvo en las olas, me reconozco en la luz, y me abrazo al silencio que todo lo dice.
Hoy no pido nada, solo agradezco.
Por estar. Por sentir. Por despertar.
Fuente: etarrago.tumblr.com