Nota no verificada
Si eres quien la creo métete a esta misma nota desde el dispositivo que la realizaste. Sólo desde ahí podrás verificarla.
 
 
 

¿Qué autoridad tenemos de juzgar a los demás?

 
Most recent

Batería para 2,5 días y botón de IA: así es el nuevo HONOR 600 Smart que llega a Colombia

Tecnología
8 points

La delicada tarea de no perder la vida

Enrique TF
10 points

Llega a Colombia 'Alerta Rosa': la app gratuita con IA que busca proteger a las mujeres

Prensa
16 points

De la intención a la acción: el valor de la participación social organizada

Hablemos de eso
14 points

La vida en segundo plano

Hablemos de eso
6 points

La irresponsabilidad que alimenta a nuestros hijos

Enrique TF
12 points

El poder del propósito corporativo en las empresas modernas

Hablemos de eso
14 points

Estrategias para involucrar equipos y generar impacto

Hablemos de eso
6 points

Perú: aprendizajes que nacen del encuentro humano

Hablemos de eso
10 points

Hablamos de Ceuta: Presión digital y riesgo fronterizo en vísperas del 20S

Enrique TF
8 points
SHARE
TWEET
“Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.” (Juan 8: 11 | RV 60)

*****************
FamiliasSolidas.com
Despertaba el día. El sol se asomaba perezoso en el horizonte. Eran alrededor de las 7:00 am. Por la Plaza de Caycedo, un lugar emblemático de Santiago de Cali, transitaban decenas de personas.

¿Normal? Por cierto, que sí. Pero déjeme le cuento….

En un costado del parque, donde algunas señoras venden su cuerpo al mejor postor, una de ellas levantó sus manos.

Sin importanle nada ni nadie. En voz alta.

“Señor, ayúdame hoy. Por mis hijos, por su futuro. Ayúdame”

Algunos sonreían al escucharla, otros pensaban que estaba loca y, no dudo, no faltó quien la consideraba hereje.

Real. Ocurrió en pleno centro de la ciudad. Un hecho que lleva a reflexionar…

En el evangelio de Juan se relata la escena cuando una mujer, sorprendida en adulterio, fue llevada delante del Señor Jesús.

Querían apedrearla por su “afrenta a la Ley”. Y la llevaron delante del Maestro. Querían saber su opinión.

“Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella” (Juan 8:7 | RV60)

Quienes la acusaban, se fueron retirando. Progresivamente. No quedó uno solo.

Todos tenían pecados ocultos. Ellos mismos merecían ser apedreados.

Nos preguntamos, entonces: ¿Con qué autoridad señalamos y juzgamos a los demás, comenzando por los miembros de la familia?

Es nuestra tendencia. Incurrir en los señalamientos. A veces, sin fundamento.

Un principio de vida para asumir hoy: no juzgar a nadie (Mateo7:1-5)

Una actitud que trae paz a nuestro mundo interior y que edifica a otras personas.

Un ejemplo.

Pero algo más: Dios quien tiene la prerrogativa de juzgar, en su corazón amoroso, prefiere perdonarnos en respuesta un sincero arrepentimiento.

Eso es gracia ilimitada.

Aun cuando merecíamos morir, decidió perdonarnos, Su Hijo Jesús murió por nosotros en la cruz. Lo hizo porque nos ama y no quiere nuestra condenación y perdición eterna.

Vertió su sangre para limpiarnos de toda nuestra maldad.
Nos presentó santos y justos delante del Padre.
Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo.

*****************
Fernando Alexis Jiménez sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas. Es el realizador del Programa Vida Familiar y, desde el 2016, dirige el Instituto Bíblico Ministerial.
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content