Fotografía de Fred Boissonnas (1858-1946)
22 junio 2015
Era como una misteriosa realidad, pero sucedía a menudo; salía del colegio corriendo, compraba las tres barras de pan de medio kilo y por el camino me comía lo que entonces le llamaban la “torna” pues la venta era por peso y no por piezas como ahora; subía las escaleras de dos en dos de esos tres pisos más el Principal de Padre Claret y todo en pocos segundos cómo si fuera a llevar tarde a cualquier festín medieval; Ella me dejaba la puerta abierta y me esperaba en la cocina; Lo sabía, había paella … mejillones, calamar y algún pescado indeterminado, lo había presentido … eran tiempos difíciles pero todo parecía fácil … el arroz, realmente, era blanco, hervido y por encima le echaba un huevo crudo que sabía a gamba imperial … y pan para mojar, mucho pan, eran tiempos de imaginar cualquier cosa, eran tiempos muy felices; Luego, ella me llamaba Cachito por aquello de la canción de la Lasso y yo solo la llamaba Mama, Mama te quiero … te querré siempre … “yo también hijo, yo también” … y yo me quedaba mojando pan … mucho pan … tan feliz, con mi arroz.
Enrique Tarragó Freixes – (etf-etc-etl)
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Fuente: etarrago.wordpress.com
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