Sonriendo, pero tengo un enorme miedo a morir

36.84% credibility
 
Related

Precampañas violentas en México, van 8 precandidatos asesinados y 1 amenazado

ANONIMO
242 points

Con su visión social, su juventud y su amor al pueblo, sindica Mera buscará ser alcaldesa de Pachuca

ANONIMO
236 points



Most recent

12 de agosto: la vida aún me escribe por dentro

Enrique TF
10 points

Trabajo y viaje: volunturismo

Hablemos de eso
6 points

La campaña en Bogotá que cambia juguetes para niños afectados por el sismo por diversión gratuita

Estilo de Vida
10 points

El impacto de las prácticas formativas en el desarrollo profesional y personal de la juventud

Hablemos de eso
10 points

¿Todavía creemos que esto es un juego?

Enrique TF
6 points

La ONU, espejo de un mundo cada vez más dividido

Enrique TF
8 points

Con ventas de $300.000 millones, sector inmobiliario revela qué busca hoy el comprador de vivienda

Prensa
14 points

El papel de las actividades extracurriculares en la creación de relaciones sólidas entre colegas

Hablemos de eso
14 points

El mito sobre el suicidio adolescente que urge romper en casa: preguntar no da la idea

Prensa
72 points

Resistente al agua y con batería de 35 días: así es el nuevo reloj que se vende en Colombia

Tecnología
14 points
SHARE
TWEET

 Sonriendo, pero tengo un enorme miedo a morir


19 agosto 2024

- Ya casi no me acuerdo de cuando mi Padre me llevaba los domingos y desde mi más tierna infancia, a la Iglesia del Pino en Barcelona. Rezaba con sentimiento y hasta me sentía creyente.

- La Señora Antonia (la del piso llamado Principal), se ofrecía para que bajara con ella a un huerto que tenía a los pies de su casa y recogía higos de una hermosa higuera los cuales eran de un dulce y extraordinario sabor. Antonia (muy vieja ella y muy niño yo), me premiaba con un beso y con una bandeja repleta de higos por hacerle compañía. Yo me sentía el rey del mundo y mi Madre cuando me veía subir a casa (en el tercer piso y sin ascensor), con la bandeja y mi sonriente y feliz faz, me daba otro beso y me decía: "¿Cómo te haces querer tanto, Enric?". No era yo, entonces, sabedor de esa extraña y desconocida virtud.

- Jugaba yo de portero (creo que fue la primera y única vez que lo hice en esa demarcación), y vino a verme jugar por primera y única vez mi Santo Padre acompañado de mi hermana. Yo tendría unos doce años, era el campo del Velódromo de Gracia (hoy derruido y ocupado por varios bloques de viviendas de PO). Me sentí el rey del mundo, hice un buen partido, ganamos y no me metieron ningún gol. Sentía su amor y con ello, correspondido.

- Como esas viejas historias viví muchas más, siempre feliz, siempre contento, soñando, admirando, aprendiendo de todo y de todos lo cual provocaba en mi unas grandes ansias por vivir, pero anoche tuve un mal sueño. Me vi de niño y como fui convirtiéndome en un viejo sonriente, pero decrépito, enfermo, sentado en una silla de ruedas y llorando silenciosamente, pero repitiendo en el interior de ese cuerpo arruinado una única voz que repetía una y otra vez: "No quiero morir, no, no quiero morir, tengo miedo a morir".

- Hoy me desperté igual que ayer, me sentía como un niño que aún no ha aprendido a andar, pero ese niño se asomó a la ventana, miró al cielo y dijo algo que ni yo mismo recuerdo, solo sé que lo dije sonriendo.

Fuente: elcaminoseestrecha.blogspot.com
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content