Varios turistas fueron acusados de comportamiento indecente por las autoridades de Bangkok, aunque también los malasios y hasta un político sugirieron que el grupo despertó la ira de los dioses por tomarse una fotografía desnudos en la cima del Monte Kinabalu lo que causó días después un sismo.
Hasta el momento solo han sido entrevistados dos hermanas canadienses y un europeo. De acuerdo a las autoridades del país, los extranjeros tienen prohibida la salida hasta comparecer ante el tribunal Kazadan-Kuzun y finalice la investigación.