El presidente Alberto Fernández concluyó la semana sin agenda oficial, mientras aumenta la tensión en el partido político Unión por la Patria. Durante este periodo, se registraron eventos que generaron incertidumbre política y económica para el Gobierno.
En un acto junto al ministro de Economía y gobernadores para anunciar obras hídricas en varias provincias, Fernández se refirió a la crisis y los cambios globales, defendiendo las políticas del gobierno para encarar la próxima etapa de producción y exportación de recursos con producción nacional[2]. Durante el evento, se contó con la presencia de gobernadores tanto del peronismo como de la oposición.
La situación en Unión por la Patria ha generado tensiones internas. Existen divisiones entre aquellos que reclaman competir en las elecciones primarias con múltiples candidatos y aquellos que buscan una postura más unificada[4]. Estas discrepancias han llevado a una semana de incertidumbre y tensiones en el partido.