Inevitables discusiones desde el amor más profundo

34.38% credibility
 
Related

Precampañas violentas en México, van 8 precandidatos asesinados y 1 amenazado

ANONIMO
242 points

Con su visión social, su juventud y su amor al pueblo, sindica Mera buscará ser alcaldesa de Pachuca

ANONIMO
236 points



Most recent

La campaña en Bogotá que cambia juguetes para niños afectados por el sismo por diversión gratuita

Estilo de Vida
10 points

Vida, amor, familia

Enrique TF
10 points

El poder del propósito corporativo en las empresas modernas

Hablemos de eso
14 points

Cincuenta y cuatro octubres juntos

Enrique TF
14 points

Networking en Perú: claves para la empleabilidad y el crecimiento profesional

Hablemos de eso
14 points

El lado emocional del cáncer de mama: las secuelas invisibles de las que poco se habla

Salud
8 points

Llega a Colombia 'Alerta Rosa': la app gratuita con IA que busca proteger a las mujeres

Prensa
16 points

12 de agosto: la vida aún me escribe por dentro

Enrique TF
10 points

Cuando la vida sonríe a través de los nietos

Enrique TF
10 points

El poder de la colaboración: Por qué el trabajo en equipo es el motor del éxito organizacional x

Hablemos de eso
6 points
SHARE
TWEET

 Inevitables discusiones desde el amor más profundo


22 julio 2022

– Paseaba por la playa y empecé a oír, a mis espaldas, un ruido creciente que parecía una discusión entre dos personas ya veteranas, más o menos de mi edad, que lo hacían acaloradamente.

– Al pasar a mi lado oía como ella le decía a él: “No eres más que un egoísta, siempre tú y solo tú, los demás te hemos importado siempre una mierda“, y así, discutiendo, se fueron alejando delante mío a lo cual, a lo de que se alejen de mí, ya me voy acostumbrando pues ando como las tortugas y, además, para mejor semejanza, ya babeo, incluso.

– Pero, al rato, mientras ya su discusión me parecía imperceptible, a mí y a mi insensible oído izquierdo, de golpe vi cómo se paraban, se pusieron uno frente al otro y mientras ella levantaba la mano como cuando los curas dicen eso de Ite Missa est, él, con la cabeza gacha, iba asintiendo como uno de esos perritos que se colocaban en los coches de hace tres décadas.

– De pronto, hubo unos segundos de paz, sin movimiento alguno por parte de ambos y de golpe él, tímidamente, la cogió por los hombros, se la acercó y le plantó un beso en el morro, de esos de peliculón de los cincuenta, y así estuvieron otros tantos segundos.

– A continuación, él la cogió de la mano, y se pusieron a andar tranquilamente, como si el mundo nunca se hubiera detenido.

Fuente: etarragof.blogspot.com
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content