Mi abuelo y Siscu, el pollero del Borne

34.38% credibility
 
Related

Precampañas violentas en México, van 8 precandidatos asesinados y 1 amenazado

ANONIMO
242 points

Con su visión social, su juventud y su amor al pueblo, sindica Mera buscará ser alcaldesa de Pachuca

ANONIMO
236 points



Most recent

El grito del hielo que se derrite ante la indiferencia del mundo

Enrique TF
8 points

¿Qué hacer cuando sos nuevo en Córdoba? Actividades para conectar con la ciudad y la gente

Hablemos de eso
8 points

El riesgo de usar gotas nasales por más de tres días: provoca efecto rebote

Prensa
12 points

Perder la racha en redes: el drama digital de los jóvenes y cómo gestionar su seguridad

Prensa
12 points

Contribución laboral: el impacto de la entrega profesional en el desarrollo colectivo

Hablemos de eso
20 points

Hogueras que ya no arden igual

Enrique TF
12 points

El poder del propósito corporativo en las empresas modernas

Hablemos de eso
14 points

La ONU, espejo de un mundo cada vez más dividido

Enrique TF
8 points

Si usted es de los hombres que nunca ha usado una crema facial, esta guía es para usted

Salud
16 points

Apenas me di cuenta de que pasó el tiempo

Enrique TF
8 points
SHARE
TWEET

 Mi abuelo y Siscu, el pollero del Borne


19 abril 2022

- Deseando que las primeras luces del día alumbraran por las rendijas de los postigos de la ventana del dormitorio que daba al patio para alzarme con toda mi fuerza infantil. Hoy es sábado, nos vamos al Borne con el avi, (abuelo), al Mercat del Born, una locura como cualquier otra.

- Había que llegar temprano, levantarse temprano, terminar temprano. Bullicio, voces ofreciendo productos y precio de todo tipo, halagos, empujones, colas, refriegas inoportunas.

- Allí tenía yo un amigo, un veterano pollero, un gran amigo. Él esperaba que llegase, siempre, para darme lo que me tenía guardado por especial encargo de mi abuelo Enrique, que era el Rey del Mercado: “Toma, Enric, ahí tienes tu media gallina, cómetela entera, que no me entere yo que te dejas nada”

– Sábado tras sábado, allí estaba yo, con mi bolsita, cogido de la mano de Él, nos recorríamos medio mercado, de tienda en tienda, de encargo en encargo, pero nada era igual como lo que yo sentía al llegar a la tienda de Siscu, el pollero más simpático y locuaz que jamás nadie haya conocido.

- Mi abuelo un mal día nos dejó, pero yo seguía fiel a mi cita, ya tendría unos quince y seguía con placer y especial esmero mi ruta de los sábados hasta que un día Siscu no estaba en la pollería, tenía la persiana bajada: “Cerrado por defunción del dueño”.

- Volví un par de sábados más, nunca pregunté, pero lo vi, me di cuenta de que eran otros, ya no tenían la misma gallina, ni guardaban encargo alguno, lloré, lloré mucho, pensé que el mundo empezaba a terminarse o peor aún, empecé a entender que de aquellos paseos en el Borne ya solo quedaba yo, pero me di la vuelta y me quedé con lo mejor, con el recuerdo, su recuerdo, y con toda una vida por delante para vivirla y para recordar cuan feliz fui y sigo siendo.



Fuente: etarragof.blogspot.com
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content