En México, el nuevoleonés, Ángel Tapia, inicio una decidida lucha para hacer visible lo invisible:
Los huérfanos generados por el COVID y por la delincuencia organizada.
Para Ángel es más que importante darle rostro y ubicación a las “otras” víctimas del COVID y de la delincuencia organizada, porque ser “hijo de la desgracia” es tanto como ser colocado en un futuro incierto.
De acuerdo con Ángel Tapia, es urgente ubicar a quienes son las víctimas, no mortales, de la “nueva realidad”, elaborando un padrón, como primer paso para, posteriormente, elaborar programas institucionales que permitan sacarles de la exclusión y vulnerabilidad.
Aunque sin el decidido apoyo de las autoridades gubernamentales de N.L, Tapia asegura que esta madurado, en la sociedad civil, el consenso respecto a la importancia y urgencia de impulsar políticas públicas, hasta hoy inexistentes.
Ante la falta de empatía demostrada por diputados, alcaldes y hasta por el Gobernador de N.L, Ángel Tapia asegura que el y un nutrido grupo de ciudadanos están tomando un conjunto de retos y el primero de ellos es elaborar un padrón para darle rostro y ubicación a miles de niños y jóvenes que son víctimas, y así hacer visible la magnitud de tan dolorosa realidad.