12 octubre 2021
“Locamente enamorados al cabo de tantos años de complicidad estéril, gozaban con el milagro de quererse tanto en la mesa como en la cama, y llegaron a ser tan felices, que todavía cuando eran dos ancianos agotados seguían retozando como conejitos peleándose como perros”. (GGM)
– Era un día como el de hoy, pero de 1966, para entonces el Día de la Hispanidad. Guateque en casa del Micó, en el taller donde su Padre fabricaba bolsas de papel de modo manual. Yo venía de jugar al fútbol y allí la encontré por primera vez.
– Yo ponía los discos, aquél día habían venido chicas nuevas y estaban todos como locos. Eran amigas de una vecina del “Micó” y la cosa se complicó, mi dormido corazón se enamoró como un niño, casi como lo que era, de aquella preciosa pelirroja que no hacía más que hablar y reír mientras todos los “Vampiros” la merodeaban.
– Ese día bailamos juntos por primera vez…
– Seis años más tarde nos casamos.
Fuente: etfreixes.blogspot.com