22 enero 2021
-Miles de sucesos nada buenos atormentan mis sueños en todo este largo tiempo de pandemia. Es inevitable, la inquietud, el miedo, la noticia sobre la vida y la muerte, andan en cualquier conversación, claro, pero he decidido creer que nada será peor que lo que ya hemos vivido y no ahora, precisamente. Siendo positivo, diré y escribiré, una vez más, que esta pandemia nos ha enseñado muchas cosas y entre ellas la de aprender a valorar lo que teníamos antes de su llegada, sin saber que nos era tan imprescindible.
– Bien, ayer fue una de nuestras amigas la que tuvo mi dedicatoria musical, pero hoy, para mi dedicatoria, me acordaré, nuevamente, de otra gran mujer, compañera, enamorada, amiga, madre y abuela. Lo mejor es que, aún hoy, vive en el otro lado de mi cama después de cincuenta y cinco años juntos.
Rosana Arbelo
Te busco en la noche
Te encuentro entre sueños
Te advierto que traigo desnudos el alma y el cuerpo
Anclada en tus manos
Me gasto en tus besos
No hay nada, ni el aire mas puro se cuela tan dentro
Y vamos volando sin alas
Y vamos restando silencios
Y si no me despiertas, te debo este sueño
Oh, a la luz del amanecer
Me voy despeertando y sigo soñando de tanto querer
Oh, a la luz del amanecer
Me quedo este sueño y sigo soñando que vas a volver
Le vamos robando
Trocitos al tiempo
Y así comprendemos lo mucho que vale un momento
Sentada en el aire
Colgados del viento
Miramos el mundo que es distinto si tu no estas dentro
Y vamos volando sin alas
Y vamos restando silencios
Y si no me despiertas, te debo este sueño
Oh, a la luz del amanecer me voy despertando
Oh, a la luz del amanecer me quedo este sueño
Oh, a la luz del amanecer me voy despertando
Oh, a la luz del amanecer me quedo este sueño
Te busco en la noche
Fuente: etfreixes.blogspot.com