21 febrero 2020
- Un día crees que todo se acaba y al otro que todo vuelve a empezar.
- Estás montado en las vías del indeciso, inesperado y emocionante, recorrido de tu trayecto final y alguien te hace saber que la vía ha desaparecido bajo tus viejas ruedas rellenas de plata y piel arrugada.
- Te asustas pero empiezas a comprender aquello que, en las noches de sal y vino, te contaban sobre la existencia del código de barras genético que todos llevamos alojado en algún cruel gen.
Yo, a mis años, quiero creer que nada se acaba sin que algo nuevo empiece y ahora, más que nunca, quiero creer en ello.
Fuente: etf1949.wordpress.com