Cielos grisáceos, sus manos, las rebajas y la terapia de la amabilidad

 
Related

Precampañas violentas en México, van 8 precandidatos asesinados y 1 amenazado

ANONIMO
242 points

Con su visión social, su juventud y su amor al pueblo, sindica Mera buscará ser alcaldesa de Pachuca

ANONIMO
236 points



Most recent

La resiliencia comunitaria como motor de transformación social en Córdoba, Argentina

Familia sana
16 points

Descubriendo Buenos Aires: cómo conocer gente siendo nuevo en la ciudad

Hablemos de eso
12 points

Sesenta años después

Enrique TF
10 points

De la angustia del 10 % a durar 2 días: la solución a las baterías que se agotan en eventos

Tecnología
10 points

El equilibrio de la agenda: la optimización del tiempo como pilar del bienestar profesional

Hablemos de eso
8 points

Networking en Perú: claves para la empleabilidad y el crecimiento profesional

Hablemos de eso
10 points

Ciudad solitaria, corazón acompañado

Enrique TF
6 points

La cara oculta de nuestro consumo

Enrique TF
12 points

¿Dejar el celular cargando toda la noche encarece la luz? Lo que dicen los datos en Colombia

Tecnología
18 points

Cómo la solidaridad comunitaria impacta el bienestar mental en la Ciudad de México

Hablemos de eso
12 points
SHARE
TWEET

 Cielos grisáceos, sus manos, las rebajas y la terapia de la amabilidad


.............. Nacho Puerto-Manos. Transiciones- óleo sobre tabla,120 x 100 cm. (2012)

10 enero 2020

– No es muy tarde para levantarse , son solo las siete, pero me asomo a la ventana y el cielo se ve oscuro. Pregunta obligada: ¿Estará lloviendo? … no, tan sólo hay un importante desfile de bellas y magnificentes, nubes de distintos tonos grisáceos que hacen que pareciere que el ser divino, – cual iluminaba con sus litúrgicas imágenes mis libros de Historia Sagrada y Religión, en mi bachillerato de los cincuenta – estuviera a punto de mostrarse con toda su divinidad y … enormidad.

– Bajo la vista, noto picor en mi mano derecha y al fijarme en ella veo en el dorso una multitud de manchas de esas que siempre vi en Mi Agustín. Pregunta obligada: ¿Habré llegado a ese punto cuál era el que yo le miraba adorando su forma de ser y de comportarse con todos de modo intachable y admirable … cogiendo sus manos como si no quisiera que nadie me lo arrebatara jamás?

– Adorno mi día con un paseo por los centros comerciales en busca de lo imposible en ese aburrido, engañoso y hasta vulgar, mercado de oferta de las dichosas rebajas, donde se ve a multitud de personal que en hora laboral inunda todas sus esquinas. Y yo me pregunto: ¿Dónde coño trabajará esta gente? – Una de las empleadas me lo aclara en voz baja y sonrisa maliciosa … “La mayoría son funcionarios, parados sin recursos, algunos jubilados que vienen a pasearse y … políticos sin cargo pero con sueldo y poco que hacer”. País – pensé.

– Finalmente, muy agotado, y cuando ya creía que la mañana iba a ser vulgar, sentí un “toc-toc” en el hombro derecho, me volví y era ella, la más bella de todas las sesentañeras que yo jamás haya conocido, antes y después del Concilio, (como dicen los curas cuando le preguntas por el Santoral del día). No recordaba su nombre, me dijo “hola, como estás”, me dio dos besos en mejilla “colorá”, me habló, me sonrió, me preguntó por todo lo que hicimos en esos pasajes que yo no alcanzaba a recordar, por mis pecados, por mis nietos, por mi familia … un encanto de mujer, de persona y de casual tropiezo mañanero. Pensé que el Señor que organiza nuestros momentos álgidos la puso en mi camino para demostrarme que nada hay para levantar la moral y las ganas de vivir, que encontrarse con gente sencillamente amable, algo muy simple, sí, pero tan escaso que …

– Al rato, un nuevo “toc-toc”, esta vez algo más enérgico y dándome un zarandeo que sonaba a una entrada futbolera del tal Sergio Ramos de la España de cal y canto, y a continuación un cariñoso reproche: “Enrique, cariño ¿Qué haces aquí? no me digas que te has dormido”. Y ahí estaba yo, sentado en una especie de minúsculo y blando taburete apostado en un lugar estratégico de la planta de moda-woman, con cara de susto y hasta de miedo. Pues mira cariño, aquí, hablando con una amiga que no recuerdo su nombre – le dije. "Pero que dices mi amor, aquí no hay nadie, lo habrás soñado" – me contestó.



http://es.gravatar.com/etfreixes


Fuente: etfreixes.blogspot.com
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content