20 marzo 2019
Hablaba con él y quise preguntarle. Me sonrió y moviendo una de sus muy rígidas y desnudas ramas, me contestó … (dijimos los dos lo mismo y a la vez): Ya no puede tardar, estoy esperándola, como la misma vida, como esa luz que necesitamos cada día al ver amanecer.
Fuente: etf1949.wordpress.com