Autoestima, amiga, juventud eterna
08 noviembre 2018
– Una buena y joven amiga, hace poco, me dijo, refiriéndose a su guapísimo, joven y veterano marido: “Tiene, siempre, la autoestima por encima de él mismo y ahí está el secreto de su eterna juventud”.
– Yo cada día, cuando me levanto y me enfrento al otro yo del otro lado del espejo del baño, tras el primer susto que siempre da verte con esos pelos, acostumbro desde entonces a buscar mi propio mantra y me digo; “Yo con quien mejor me llevo de entre todos mis familiares y amigos, es conmigo ¿Entonces?”
– Una dulce y lejana, voz, oído en algún día de una extraña primavera otoñal, me lanza un pequeño y tierno, reproche; “Oye, Enrique ¿Eso no es una pedantería?” … y yo le respondí a mi querida otra voz… “Afrontar la vida con ánimo es lo mejor que se puede hacer cuando no se puede hacer otra cosa” … no hubo respuesta, claro, pero mientras el silencio se mantenía, mi alterada y sensual memoria me trae al escenario de ese momento una de esa frases memorablemente estúpidas de uno de mis libros bandera, la Conjura de los Necios:
“Como una perra en celo, parezco atraer a una camarilla de policías y oficiales de sanidad. Algún día el mundo me apresará bajo algún pretexto ridículo. Simplemente espero el día en que me lleven a alguna mazmorra con aire acondicionado, y me dejen ahí, bajo las luces fluorescentes y el techo insonorizado, para pagar el precio por despreciar todo lo que les es querido en sus pequeños corazones de látex” Ignatius Reilly
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com