....................................................... Fotografía de PAMELA HANSON
08 octubre 2018/2017
– Es terrible ver a la velocidad con que el reloj de los últimos años anda hurgando en las heridas que va dejando el implacable, el tiempo.
– Volver a la era juvenil es, por muy deseable que fuere, un imposible. Es mucho mejor acomodarse a saber vivir lo que falta aunque la idea se enrede, alguna vez, en la tenebrosa sensación de que algo se acaba.
– Nada como un domingo de los que ahora llaman venial y alocadamente, (esa dichosa juventud dorada), un día para no arrepentirse de nada, soltar al viento los esfínteres de los deseos y disfrutarlo como si el demonio nos hiciera cosquillas en la conciencia del pecado más cruel, es decir como si me tocara beberme la vida en unas horas.
– Me han dicho en la Misa de ocho, unas beatas con minifalda y taconazo del 7, que estaban a mi lado en la fila dos, que muchas lo hacen y no les pasa nada por ello ¿Será verdad? … al fondo el cura nos hace un gesto de … pssssss.
– No sé, por si acaso, yo no le diré nada de mis pecados a mi amado amante favorito cual es mi querido “Médico de Familia” … pssssssssssss, no se os ocurra contarle nada ni a él, ni al cura, ni mucho menos a la beata del tercero, que luego todo se sabe.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com