25 agosto 2018/2016
Leyendo y leyendo, encontré este par de joyas que lanzó la genial Ana María Matutes en sendos discursos.
Una, la primera, me ha recordado lo que he visto esta mañana en la Playa y la otra un tormentoso y caluroso, sueño de anoche:
“Para nada quisiera volver a mis 20 años. Ni a tenerlos entonces, ni a tenerlos ahora”.
“Me parecería una autentica falta de cortesía que Dios no existiera”
Ah, que no se os olvide, leer no duele, enseñar a hacerlo, tampoco. Duele verlos así … olvidados.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com