02 abril 2018
Para este precioso día de Pascua, Festivo en mi tierra, vuelvo a recordar, ahora aquí, un viejo texto de Mercé Roura que me pirra, (me chifla):
El día que ya no tengamos miedo caminaremos por la cuerda floja y compartiremos todas las ideas brillantes que nunca nos permitimos compartir. Bailaremos sin temor al ridículo y treparemos por el muro para ver qué hay al otro lado.
Será ese día en que nos atreveremos a decir que no y nos subiremos a la silla para que todos lo oigan y sepan que no estamos en venta. Contaremos todas nuestras anécdotas absurdas que siempre hemos creído que hacían gracia a cualquiera que pase a nuestro lado más de cinco minutos. Le pediremos una cita a quién amamos en silencio y le aguantaremos la mirada esperando respuesta.
El día que ya no tengamos miedo nos podremos ese vestido guardado que muestra una parte generosa de nuestra anatomía imperfecta y el tacón más alto. Entraremos en la reunión cuando ya haya empezado y todos verán nuestra silueta pasar ante sus caras. Levantaremos la mano para preguntar todo lo que no entendemos a riesgo de que algunos nos tomen por memos.
Entraremos en esa habitación cerrada con llave donde habitan nuestros fantasmas para abrir las ventanas y dejar que pase el aire y borre nuestras amarguras más rancias. Jugaremos esa partida y subiremos a la roca con la vista más hermosa y vertiginosa que encontremos.
Mejor pensar en el día en que, a pesar de tener un miedo atroz, decidiremos que no vamos a escondernos más. Que merecemos vivir a pleno rendimiento. El día que digamos “ya basta”.
… de Mercé Roura
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es