.......................................................... Fotografía de Vivian Maier
23 febrero 2018
Cruzas la puerta del hall del edificio y ya eres cualquier otro, un sentimiento extraño, estúpidamente incomprensible y hasta grotesco, te invade cuando sales de un Hospital. Postrado en el lecho del dolor y te amamantan cual loba a un cachorro. Tu botellita de suero inyectada en vena y los más cercanos al pie de tu cama, con cara de preocupación, de aburrirse, de tristeza y de amable comprensión hacia lo tuyo.
Hoy te mueres pero mañana, cuando cruzas esa puerta y te confundes entre la gente ya eres uno más. Miras alrededor y te das cuenta que nadie te hace el más mínimo caso, no eres transparente pero casi, sí, felizmente, eres uno más.
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es