Creciendo.

 
Related

Dijo Platón: "nadie es más odiado que aquel que dice la verdad"

Camino y perspectiva
244 points

El pájaro y la identidad

Camino y perspectiva
214 points



Most recent

Alzheimer: más allá de los olvidos

Enrique TF
14 points

Cuidado al lavarse los ojos tras el sismo: el peligro del agua no tratada que advierten expertos

Salud
8 points

Ideas para motivar equipos remotos con actividades presenciales en Uruguay

Hablemos de eso
8 points

Hogueras que ya no arden igual

Enrique TF
12 points

Guía para el alta médica: las preguntas clave que debe hacer antes de llevar a un familiar a casa

Prensa
6 points

El rol del empleado en la transformación social de las empresas mexicanas x

Hablemos de eso
10 points

Batería para 2,5 días y botón de IA: así es el nuevo HONOR 600 Smart que llega a Colombia

Tecnología
8 points

El equilibrio de la agenda: la optimización del tiempo como pilar del bienestar profesional

Hablemos de eso
8 points

Descubriendo Buenos Aires: cómo conocer gente siendo nuevo en la ciudad

Hablemos de eso
12 points

Por qué cada vez más jóvenes argentinos eligen comprometerse con causas sociales

Familia sana
16 points
SHARE
TWEET
Martes, 20 de febrero de 2018.



Creciendo.

¿Qué es, y... cómo se crece? ¿Y hasta cuándo se crece?

No es fácil responder estas preguntas... Pero vamos a tratar.

Normalmente se cree que uno crece desde el nacimiento hasta cuando nuestros osifican normalmente: alrededor de los 20-21 años, cimentadamente hasta hacia los 25-27 años, que de ahí en adelante establecemos un comportamiento de consolidación; pero ello es así tan solo en lo que atañe a nuestras estructuras físicas, porque en lo que a nuestra personalidad la cosa es a otro precio.

Nuestro crecimiento en personalidad sigue derroteros diferentes a los físicos, y en tiempos igualmente diferentes; incluso podemos nacer en tiempos diferentes, o… NO nacer; y la cosa corre pareja con nuestro desarrollo espiritual, que incluso puede darse… o NO.

Pero ¿cómo crece nuestra personalidad? Ocurre que nosotros podemos nacer al crecimiento en personalidad muy tarde, incluso por arriba de los 30, 40, 50 o más años, que virtualmente hayamos sido unos bisoños hasta esas alturas —aunque NO, aunque nunca lo hubiésemos sabido, creyendo lo contrario. Algo en lo que el egoísmo tiene mucho que ver— .

El crecimiento en este campo NO se produce si no nos enfrentamos a la verdadera realidad, al encaramiento con las verdaderas realidades de la vida: nuestro ego (algo ABSOLUTAMENTE opuesto/contrario de lo que anda cacareando EL CERDO DEL VATICANO). ¿Que cómo? En todo este conjunto hay/existen una serie de detalles minúsculos, pero de gran importancia, que “el mundo moderno” durante los últimos 60 años se esmeró en “hacer” que despreciáramos (dentro de la responsabilidad). Por supuesto no podemos detallarlos profundamente, porque las cosas minúsculas —entre más pequeñas más— requieren cuidadosa dedicación. Pero haremos algo con algunas.

Dentro de las citas que hemos expuesto antes, hay tres a las que hemos dedicado especial atención en los apoyos: 1) “el planeta de los simios”, 2) “Kung-Fu” y 3) el respeto por la historia; tres elementos que son vitales para entendernos; a nosotros mismos, fundamentalmente.

Veamos:

La personalidad de las personas, con las que obligatoriamente tenemos que interactuar —somos motas de polvo que flotamos en un aire poblado por ellas— , y nuestro entendimiento (real) operan bajo principios propios, con los entendimientos que “los otros” manejan, o pueden manejar —sí o sí… o “si es sí”— , a resultas de lo cual surgirá nuestra relación cotidiana. Pongámoslo “en plata blanca (en valor contante y sonante)”. Si la otra persona acostumbra a juzgar “al otro” según unos parámetros predeterminados, por ella (aquí no importa, no viene al caso, que sean o no correctos o no), igual nosotros “seremos” juzgados con ese rasero. El asunto, aquí y pues, es: “¿Hasta qué punto ello nos afectará —o dejaremos que afecte— nuestro ánimo?” Y esto como puede Ud. suponer, es parte del universo de nuestra personalidad.

Bien, esta “pequeña pelusa” es más que suficiente. Vayamos a algunas de sus incidencias en nuestra vida. Pongámoslo en contexto/uso.

Nuestras relaciones más serias siempre estarán más signadas por lo económico. El bolsillo es lo que más le duele al ser civilizado, esté donde esté y bajo el valor que valore.
Si Ud. entra en el terreno de los negocios (contratar un trabajo o un trabajador implica que Ud. NO sabe hacer lo que contrata) necesariamente es entrar en terrenos en los que Ud. “sabe” lo que los negociantes de los bazares (https://es.wikipedia.org/wiki/Bazar/mercados), tiene que estar consciente de tres cosas: 1) de qué tanto sabe de negociar, 2) de qué tanta moral habrá en su contraparte y 3)… de qué tanto ignora… Y TENDRÁ QUE o ESTARÁ dispuesto a aprender. Recuerde que aprender significa PAGAR.

Bien, como siempre hemos dicho: no espere que le den todo mascado, ¡Masque (ponga de su parte; analice, comprenda y aprenda)!


Buen día.

Fuente: es.wikipedia.org
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content