......................................................... Imagen: William Sumits
24 enero 2018
.
Jaime*, que es un antiguo corredor de suelo de toda la vida, de los de la Vega Baja, de vez en cuando se persona a cafetuliar y, no sé, no siempre es bueno verle aparecer. Hoy, al verlo llegar, nos hemos dado cuenta que no traía ni buena cara, ni buenas emociones que contar:
.
“Mira, Enrique, esta vida es una mierda. Encuentro a faltar mi actividad, mis viajes, mis noches fuera de casa, mis comidas en el Rio Nalón de Torrevieja y lo peor, por encima de todo, estoy perdiendo la ilusión por seguir. En fin, me estoy enterrando en vida. Deseando levantarme para ir a tomar mi primer carajillo, mi andar por el Paseo donde solo encuentro viejos amigos a los que da miedo preguntar por tal o cual pues siempre acaban dándome la fatal noticia de la muerte de alguno de ellos”
.
–Tienes nietos?
“Si, están en Bilbao con mi hija y su marido”
–Y tu mujer?
“Está en Bilbao, con mi hija”
–Y tú que haces aquí?
-(No hubo respuesta)
.
Jaime no me hará ni caso, seguro, se va a Bilbao los fines de semana de cada dos, pero el prefiere seguir yendo al casino, todas las mañanas, tomarse mil vinos y doscientas copas a la vez que cuenta batalla tras batalla sobre sus noches de correrías y corruptelas a quien quiera escucharle.
Así son las cafetulias, siempre tienes algo de lo que agradecerle a la vida que no te lo haya arrebatado y, ah, también a escuchar en voces cultas, algunas veces, palabras malsonantes como ha hecho, hoy, Leonor, siempre tan atenta a las conversaciones de los demás: “Este amigo tuyo, Enrique, es gilipolla”
.
*: Nombre simulado
Fuente: etf1949.wordpress.com