La manera de llevar adelante este proceso es físicamente imposible. Y desde luego, yo no encontré la solución. Pero ahora que capté tu atención con un titular extravagante, podría hablar de casi cualquier cosa y vos leerías la noticia hasta el final buscando la respuesta a la incógnita planteada.
Esto no es un chiste de mal gusto ni una perdida de tiempo. En comunicación se lo conoce como derivación. Bueno, en realidad publicamente se lo conoce así, ya que en comunicación tiene una definición un tanto agresiva y discriminatoria.
Lo que yo acabo de iniciar, y también truncar, es un arma muy poderosa en los medios gráficos. Es utilizada de manera indiscriminada por los diarios para captar la atención de los lectores a través de un título muy interesante, extraño, gracioso o delirante, para tomar la atención y llevar al público a terrenos en los que no ingresarían de manera independiente y empezar allí su "bombardeo informativo".
Si bien esto ocurre en múltiples campos de la comunicación, se observa principalmente en política, donde la empresa tiene un determinado sesgo y quiere introducir una determinada postura sin manifestarla rotunda y directamente.
Podríamos dedicar varias líneas a este apasionante tema que además es dueño de ejemplos muy claros a lo largo de la historia, por ejemplo en las grandes revoluciones, donde a través de las noticias que comenzaban con un titular y se iban desmenuzando con el correr de las líneas, generalmente los rebeldes daban parte o llamado al pueblo.
Aprovechemos esta nueva adquisición sapiencial para aprender a leer entre líneas y ser minuciosos a la hora de interpretar lo que los medios "dicen cuando nos dicen".