Por Luis M. San Miguel
Hablar de furtivismo en Argentina, es hablar de un problema que acecha la mayoría de nuestras cuencas. Sin duda un difícil balance entre una necesidad social, falta de educación, y un recurso que bien cuidado sería un fenomenal motor de economías regionales.
Hablemos particularmente del Río Limay, en su sección superior. Este enorme río que nace del lago Nahuel Huapi, dividiendo las provincias de Neuquén y Rio Negro, es un criadero de enormes truchas salvajes con genética única capaz de atraer a pescadores del mundo entero.
No es nuevo que el río se ve amenazado por la falta de políticas de cuidado y recursos para el control.