La cueva de los cristales gigantes, de 300 metros de profundidad en la mina de Naica, en México, es comparada con la morada de Superman, puesto que el lugar pareciera que fuese “sacado de otro planeta”.
Este espacio natural está conformado por bloques de selenita pura, los cuales forman los cristales más grandes del mundo. Pueden medir hasta 12 metros de longitud por un metro de ancho.
La cueva puede llegar a tener una temperatura de 50 grados. Una persona puede soportar pocos minutos, dado que corre el riesgo de quedar deshidratado. Científicos españoles creen que los cristales de esta cueva pueden tener un millón de años.