"La Chilindrina": en 2012 María Antonieta de las Nieves decidió hacer tratamiento psiquiátrico debido a una enfermedad causada por "una tensión nerviosa muy fuerte". Durante ese año, pasó por varias situaciones difíciles ante la falta de trabajo y los problemas de salud de su marido. "Mi esposo es mi vida completa", explicó. Y confesó: "No puedo dormir". Meses atrás, había anunciado su retiro de la televisión: "Me bloquearon el paso en las ciudades más importantes y he tenido que ir a trabajar a pueblitos", denunció.
Britney Spears: el 3 de enero de 2008 sufrió una crisis nerviosa por haber perdido la custodia de sus dos hijos. Y en la madrugada del 31 de enero, ingresó a la Unidad de Psiquiatría de un centro médico en Los Ángeles. Entró de forma voluntaria y fue sometida a evaluación mental. Llevaba cinco días sin dormir, tomando pastillas y bebiendo Red Bull. El psiquiatra que la estaba tratando por un trastorno bipolar fue alertado por la madre de la cantante, quien no podía controlar a su hija cuando temblaba y hablaba consigo misma con un extraño acento inglés.
Catherine Zeta-Jones: a sus 43 años, ingresó en una clínica para tratar un desorden bipolar. Ganadora del Oscar por "Chicago", decidió someterse a una terapia de 30 días para prevenir un empeoramiento de su enfermedad. Ya había pasado una temporada en un centro de salud mental en 2011 debido al trastorno bipolar tipo 2 que sufre y que, según el Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos, se caracteriza por períodos alternos "de niveles elevados de energía e impulsividad" seguidos por "episodios de depresión".
Friedrich Nietzche: el filósofo alemán comenzó a atravesar sus últimos de lucidez mental en diciembre de 1889. Durante esa etapa está enmarcado su abrazo a un caballo en plena vía pública, cuando era azotado a latigazos por el cochero, para pedirle disculpas en nombre de la humanidad. Sería internado en el manicomio de Basilea, donde sólo estuvo una semana, y fue trasladado a la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Jena. Pasaría sus últimos 11 años de vida en este estado de locura y de un progresivo deterioro físico hasta morir de una pulmonía.
Fuente: www.infobae.com