23 septiembre 2013
Hace un rato me peleaba, discutía, con un sabio arquitecto de La Huerta, porque yo defendía la teoría de que ellos o bien no se enteran de lo que se hace en las obras que dirigen o bien es que su divinidad les hace ver las cosas a una altura inalcanzable para los menos potentes, como es mi caso. …
Ante su enfado modélico, estudiado y arcaico, le he tenido que llevar al aseo para que me explicara que como yo, que midiendo mi metro setenta y tres, no puedo enchufarla a esos inalcanzables urinarios que se colocan en todos los de pública concurrencia. Quién tiene esa altura?. Mi amigo el arquitecto … ni de puntillas.
Quiero una Manifa de manos cogidas hasta Estrasburgo reclamando que se baje el nivel de los urinarios públicos hasta un nivel mas que popular.
Fuente: etarrago.wordpress.com