El inolvidable encuentro del Papa y la AFA

 
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A las 11.12 minutos (hora local) comenzaron a sonar las sirenas de la Polizia Municipale de Roma, poniendo proa desde el Hotel Parco dei Principi hacia el estado del Vaticano.

El inolvidable encuentro del Papa y la AFA

Seis motociclistas se ubicaron delante, en los laterales, y detrás de un convoy que integraban cuatro ómnibus con sesenta y cinco personas cada uno, dos combis y dos autos. En los ómnibus iban los jugadores de Italia y sus dirigentes, también los de Argentina con su comitiva. Y en el medio los Presidentes de las Federaciones, Giancarlo Abete y Julio Grondona, junto a sus familias y dignatarios de protocolo del Vaticano.

Los turistas provenientes de todo el mundo, que están poblando Roma por cientos de miles, fueron advirtiendo el paso de la caravana y a pesar de no estar avisados, no faltaron banderas argentinas intentando descubrir el paso de Messi y sus compañeros.

A las 11.37, la caravana ingresó por la puerta de Santa Marta y fue estacionando prolijamente en un circulo empedrado, cual improvisado playón de estacionamiento, a una antesala hacia lo inolvidable.

Bajo los 33.5° de temperatura que calcinaban a Roma a esa hora, con rigurosa vestimenta formal de traje y corbata para los hombres y vestidos oscuros por debajo de las rodillas y hombros cubiertos para las mujeres, ambas comitivas caminaron 220 metros hasta acceder a la ancha escalera, que tras 109 peldaños daban acceso a la Sala Clementina.

Los jugadores de Italia y Argentina ocuparon las primera tres filas. Los de Italia se ubicarían a la derecha del Papa. Los de Argentina a la izquierda. Desde la cuarta fila hasta la 25 habrían de situarse los acompañantes de ambas selecciones nacionales.

La espera duró ocho minutos, pues a las 12 en punto ingresó por una puerta lateral, su Santidad el Papa Francisco. Todos los presentes aplaudieron de pie por casi 40 segundos. Hasta que el Papa tomó asiento en su sillón blanco, donde bajo su túnica sagrada, se advertían sus zapatos negros de formato regular, redondos y bien lustrados.

La ceremonia comenzó con un ramo de olivos que el Papa ofreció a Ginluigui Buffon y Lionel Messi. Luego tomó la palabra el Presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Señor Giancarlo Abete. Su discurso duró un minuto y cincuenta segundos y lo utilizó para señalar la memorable jornada e informarle al Papa sobre la importancia del fútbol como movimiento social para millones de chicos y miles de jugadores.

Tras tomar asiento se puso de pie quien estaba sentado a su lado, en diagonal sobre la derecha del Santo Padre, con un traje oscuro, una camisa blanca y una corbata de tenues colores claros, el Presidente de esta Casa, Sr. Julio Humberto Grondona, quien dijo en 50 segundos lo siguiente: "Comprenderá nuestra emoción por cuanto estar hoy aquí frente a usted significa para todos nosotros un día tan inolvidable como conmovedor".

"Esta Delegación de la Asociación del Fútbol Argentino que presido, viene a manifestarle con legítimo orgullo que, en coincidencia con su fe, su austeridad, su silenciosa laboriosidad de toda la vida y su amor por el Señor, transita el mismo camino que nos transmitió antes de que llegáramos aquí el Padre Jorge y el Arzobispo Bergoglio".

"Estos dirigentes que me acompañan y los integrantes de la Selección Nacional de Fútbol representan también a miles de niños y miles de jóvenes que mientras sueñan con su futuro, reciben de sus clubes y de la AFA salud, alimentación e instrucción educativa, además de la formación que le ofrecen sus maestros deportivos, tanto en lo técnico como en lo físico".

"Santo Padre, le pedimos que bendiga al Fútbol Argentino para que los estadios vuelvan a ser como eran cuando usted despertaba a sus primeras emociones de hincha. Sólo queremos, Su Santidad, vivir la fiesta en familia, en paz, con respeto y hermandad".

"Siempre rezaremos por Usted, Papa Francisco".

Finalizados estos discursos, se puso de pie la delegación de jugadores argentinos, quienes, con emoción, primero saludaron y luego se tomaron una fotografía con el Santo Padre. Prontamente desfilaron los dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino que viajaron especialmente para tal importante evento.

Luego de saludar al Papa, todos los dirigentes que participaron del acto, en nombre de sus Clubes, fueron entregándole presentes con diferentes motivos. Los obsequios oficiales para el Papa, en cambio, fueron una bandeja de plata, un cuadro de René Pontoni, una camiseta que entregó Lionel Messi firmada por todos los jugadores, un banderín, y la revista especial hecha a tal efecto por la Asociación del Futbol Argentino.

El Papa recibió todos los regalos y agradeció de a uno, al tiempo que sus ayudantes volvían a colocarlos en un espacio diferente, para ser luego trasladados a una de las oficinas desde donde está surgiendo una idea de museo del deporte Vaticano.

Luego, los jugadores y los dirigentes Italianos también desfilaron frente al Sumo Pontífice, entregando distintas ofrendas. Después que las dos delegaciones saludaron y recibieron el cariño de Francisco, este ofreció un discurso cuyo significante fue revalorizar el espíritu amateur, no olvidar mantener los valores de la caridad y tomar conciencia que cada uno de ellos es un ejemplo dentro y fuera de la vida deportiva. Además, recordó, en alusión a algo que había dicho Grondona, que antes “íbamos en familia al Gasómetro, papá, mamá y los chicos”, haciendo una clara exhortación a recuperar el clima cordial y respetuoso en los estadios de fútbol. Bendijo a todos y solicitó como cierre de su alocución “les pido que rezen por mi”.

Quienes participamos de este momento irrepetible de la vida, no solo hemos tomado las palabras y los gestos de un nuevo paradigma para un mundo mejor. Si no, el encuentro con Francisco ha significado algo más que compartir el ámbito con la máxima autoridad de la iglesia y es haber compartido el espacio con quien marcará el nuevo orden de una humanidad más solidaria y comprensiva. Y eso también se incorpora a la emoción para todos los tiempos futuros.


Ernesto Cherquis Bialo
Director del Departamento de Comunicación y Medios AFA
Enviado especial



Fuente: www.afa.org.ar
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