El mundo se lo está llevando quien lo trajo, la guerra en Siria es sólo una muestra de todas las penurias por las que está pasando el mundo y lo más afectados, son los que se encuentran en el medio sin más en su haber que vivir con ello.
La fotografía de Samar Dofdaa es un ejemplo más de los horrores de esta guerra siria. De apenas 35 días de edad y con solo 1,9 kg de peso, Samar fue llevada por sus padres a un hospital de Hamouria.
La pequeña estaba, al igual que ellos, completamente desnutrida, con la piel pegada a los huesos y sin fuerzas siquiera para articular algún sonido al llorar. Al presentar tal estado de desnutrición, fue imposible para la madre suministrarle comida, la leche materna que no falla y que en teoría todas tenemos capacidad para dar.
La bebé murió al día siguiente de hambre.
Su caso, que ha dado la vuelta al mundo, recuerda que la guerra de 6 años que continúa en Siria está matando a la población no solo con bombas y balas, son víctimas de todo tipo de asecho y Dios sólo sabrá cómo harán para sobrevivir entre tanta dificultad.
La familia de Samar procedía de la región rebelde de Guta, sitiada desde 2013 por las fuerzas gubernamentales.
Fuente: playground.do