En nuestro cuerpo existen distintos tipos de glóbulos blancos, cuyo propósito es el de defendernos ante el ataque de sustancias extrañas, como pueden ser los virus, los gérmenes y las bacterias, y entre los que encontramos a los linfocitos, los cuales juegan un papel más que importante en nuestro sistema inmune, ya que tienen la capacidad de reconocer agentes extraños y responder ante ellos.
Por supuesto, para que estas células blancas de la sangre puedan cumplir con su función, es importante mantener sus valores correctos, evitando que sean demasiado bajos o altos. Por eso, aquí te contamos cuáles son los valores de los linfocitos en la sangre, y cómo pueden afectarnos las variaciones en sus niveles.
Valores correctos de los linfocitos
Para conocer la cantidad de linfocitos en la sangre, es necesario practicarse un hemograma o conteo sanguíneo completo, en el que además se refleja el valor del resto de los leucocitos, con cuyo contraste puede evaluarse el estado de salud del paciente. En general, se recomienda que el nivel de estos glóbulos blancos se mantenga entre las 1.300 y 4.000 células/ml, donde las diferentes variaciones pueden significar ciertos problemas o fallas en el funcionamiento normal del organismo.
Resultados anormales
Un nivel alto de linfocitos es conocido como linfocitosis, y puede indicar la presencia de enfermedades infecciosas agudas y crónicas, alergias por fármacos, leucemia, etc. Por otra parte, un nivel bajo de linfocitos es denominado linfopenia y suele diagnosticarse con regularidad en pacientes sometidos a algún tratamiento inmuno supresor, como puede ser la quimioterapia.
Fuente: www.linfocitos.org